El año en que vivimos asustadamente

Campana y se acabó, finaliza por fin el odioso 2020 apuntándose a última hora a la moda de terminarlo con algo rojo, y salvo algunas pequeñas alegrías del día a día, se ha llevado por delante los sueños, la salud, los ahorros y la vida de muchísimas personas. Rara es la familia, especialmente en Madrid, que no ha perdido a uno de los suyos, durante la pandemia. Lo que parecía una gripe sin importancia, se convirtió en una bola de nieve en forma de virus mortal que casi nadie vió venir y aunque todavía es pronto para cantar victoria y la vacuna esté ya ahí, las secuelas físicas y el efecto dominó en la economía, pueden ser largas y dolorosas.

El año bursátil, ahora que es tiempo de balance, y pese lo errático que pueda parecer a veces sus extraños movimientos, no ha hecho más que descontar exagerada y anticipadamente, tanto la depresión que nos llevó desde los 10.100 del 19 de febrero, (donde incluyendo dividendos, el Ibex 35 había hecho un doble techo en máximos históricos respecto a mayo de 2017), hasta la fosa del 16 de marzo en 5.814, llegando a caer el 42,43 %; como la euforia de la recuperación, que nos llevó desde ahí, principalmente durante el mes de noviembre, con la noticia de los avances en la vacuna, hasta el máximo de los 8.322 del cuatro de diciembre, subiendo el 43,13 % desde mínimos.

Desgraciadamente y aunque las cifras sean parecidas, las matemáticas no fallan y cualquier caída del 50 % para recuperar su nivel de precio debe subir el 100 % y en esas estamos. En cualquier caso, no es tiempo de lamentos sino de esperanza y de aprender de los errores cometidos, intentando al menos no volver a repetirlos.

Diversificar la cartera, todos aquellos que puedan permitírselo, parece de cajón para los tiempos que corren. No sólo por aquello de no poner los huevos en la misma cesta, sino porque los resultados pueden variar muchísimo. En el Ibex hay que ser muy selectivo, ya que aparte de que está por valorar el efecto de la Tasa Tobin que entrará en vigor a partir del diez de enero, sus resultados son bastante penosos, especialmente si los comparamos, tanto en acciones como en fondos, con mercados como el norteamericano, el europeo o el chino, por poner tres ejemplos.

La apertura con hueco bajista, que sigue abierto complicando el escenario, oscilando la jornada entre el máximo de los 8.129 y el mínimo del cierre en los los 8.073 puntos. Mal cierre por hacerlo marcando el mínimo de la sesión, aunque positivo por seguir respetando las referencia de control.

El aspecto técnico ha variado muy poco respecto al último comentario, por lo que nos limitaremos a ajustar los dos rangos, quedando el amplio entre los 7.520 y los 8.380 puntos y el estrecho exactamente igual que estaba, entre los 8.020 y los 8.160 puntos.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 8.020, o si no podemos con los 8.380 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las la zonas de los 7.660 y de los 7.520 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los "cinco magníficos"

La semana (del 24 al 31 de diciembre), finaliza con un retroceso de 38 puntos equivalentes a una pérdida del 0,47 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 1.476, que suponen unas minusvalías del 15,45 % en lo que llevamos de ejercicio.

Diciembre ha terminado plano (- 0,03 %).

Telefónica: la pérdida de los 3,30 complica de nuevo su escenario. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 3,20 euros.

Santander: cada vez que se acerca a la importante resistencia situada en torno a los 2,70, la avalancha de papel le devuelve a la casilla de salida. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 2,50 euros.

BBVA: da la impresión de que quiere tomarse un descanso antes de volver  a atacar zonas más altas. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los cuatro euros.

Iberdrola: la ruptura de los 11,50 ha derribado la muralla, por lo que permanecemos pendientes de su próximo movimiento. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 11,40 para los medioplacistas o no pierda los 11,60 euros para los perfiles más inquietos.

Repsol: afectado, como todos los valores que subieron mucho en noviembre, del ajuste de carteras del cierre del ejercicio. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 8,10 para los medioplacistas o no pierda los 8,20 euros para los perfiles más inquietos.

Feliz Año.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.