Las brujas del Ibex

Se acerca el solsticio de verano para el próximo sábado y el Ibex 35 celebra hoy viernes la llamada "cuádruple hora bruja", por ser el vencimiento de opciones y futuros sobre índices y acciones. Hay cuatro al año, coincidiendo con el tercer viernes del tercer mes de cada trimestre y los movimientos del mercado suelen ser muy interesantes, dando normalmente bastantes pistas sobre cuál puede ser la posterior evolución de los precios.

Da la impresión que de no haber sido por el entusiasta apoyo de los bancos centrales al mercado, difícilmente se hubiera podido producir el último rebote. De hecho puede decirse, que si en la crisis del 2008 salvaron a los bancos (principalmente Cajas de Ahorro pésimamente gestionadas por los políticos), en esta de la pandemia del 2020, dejando a un lado las necesarias ayudas de la renta mínima, han salvado a los accionistas.

La evolución de los mercados, que en teoría y según la opinión de muchos analistas, barruntan o anuncian la evolución de la economía durante los próximos meses, no puede estar esta vez más descorrelacionada con la realidad de los datos macro, anunciando recesión y caídas del PIB por encima de los dos dígitos, que deberían lógicamente repercutir en los beneficios de la mayoría de las empresas cotizadas. Pero no olvidemos que la bolsa es caprichosa por lo que toca seguir disfrutando de la fiesta mientras dure, ajustando los stops como si fueran nuestros chalecos salvavidas, preparados para saltar del barco si la música cambia de ritmo, anunciando el hundimiento del Titanic.

La apertura con hueco bajista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el máximo de los 7.495 y el mínimo de los 7.318 para acabar cerrando en los 7.390 puntos. Buen cierre, por hacerlo casi en la media de la sesión, respetando las referencias de control más cercanas.

El aspecto técnico sigue igual, el escalón lateral está cada vez mejor definido con soporte de referencia en torno a los 7.200 - 7.000 y resistencia en 7.990 - 8.100, por lo que no me extrañaría pasar dentro de ese rango gran parte del verano.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 7.270 o si no podemos con los 8.010 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 7.060 y de los 7.000 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los "cinco magníficos"

La semana (del 11 al 18 de junio), finaliza con un avance de 112 puntos equivalentes a una ganancia del 1,54 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 2.159, que suponen unas minusvalías del 22,61 % en lo que llevamos de ejercicio.

Telefónica: ha descontado 19 céntimos del dividendo vía derechos, sin que haya sido bien recibido por el mercado, pese a seguir respetando sus niveles de control. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,30 euros.

Santander: el rango actual entre los 2,10 y los 2,30 está haciendo las delicias de los jornaleros bursátiles pese a la desesperación de los accionistas más fieles. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 2,10 euros.

BBVA: le cuesta escaparse del pelotón aunque sigue la rueda del resto del grupo sin excesivas muestras de agotamiento. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los tres euros para los medioplacistas o no pierda los 3,10 para los perfiles más inquietos.

Iberdrola: intentando sacarse una matrícula de honor, por lo que esta semana nos limitamos a ajustar al alza los stops de recogida de beneficios. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 9,60 para los medioplacistas o no pierda los 9,90 euros para los perfiles más inquietos.

Repsol: ha descontado 50 céntimos de dividendo y al igual que en Telefónica, el exceso de papel ha terminado por atragantarse con la evolución del precio. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 7,90 o recuperación de los 8,40 euros.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.