El redil

Seguimos una gran parte de la población encerrados y pese al desahogo que suponen los aplausos de la tarde, son muchos los que empezamos ya a dar señales de agotamiento. Cada vez hay más voces pidiendo que nuestros hijos puedan hacer lo mismo que nuestras mascotas y con las mismas medidas de precaución, salir a dar un par de vueltas a la manzana, ya que no todos vivimos en áticos con azotea ni en casas con jardín.

Mientras los pastores se lo piensan, consultando a los expertos y sin saber muy bien qué hacer, ya que no es lo mismo vivir en las llamadas zonas cero del contagio de las grandes ciudades o en islas como el Hierro donde hace días que no se ha registrado ningún nuevo caso.

Parece claro que la pandemia va a cambiar muchas cosas, porque cuando salgamos de esta y una vez enterrados nuestros muertos como se merecen, casi nada va a ser lo mismo. Una sociedad de consumo paralizada, en la que durante un par de meses nadie consume salvo lo imprescindible: alimentación, farmacia y poco más, va a tener consecuencias económicas muy importantes independientemente de que cambien nuestros hábitos.

El Ibex no quiere ser menos y según dicen algunos economistas los mercados tienen la capacidad de anticiparse casi siempre a la realidad. Parece evidente que vienen vacas flacas y tiempos duros, aunque muchos apuesten por una vuelta en "V", las otras variables "W" o "U" en plan bañera de hidromasaje prolongado, tampoco se pueden descartar y está claro, que alguno acertará, aunque nadie sepa lo que puede suceder.

La apertura con hueco alcista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo en 6.733 y el máximo de los 6.950, para acabar cerrando en los 6.763 puntos. Mal cierre por hacerlo por debajo de la media de la sesión, alejado de las referencias de control.

El aspecto técnico ha variado poco, el Ibex 35 no ha querido ser menos que sus ciudadanos y sigue dentro del redil, aunque las inquietas ovejas estuvieron a punto de derribar el corral, saliendo en desbandada hacia los cerros más cercanos antes de volver obedientemente al punto de partida del último movimiento. El rango ancho (5.810 - 7.100), sigue sin variar y el estrecho (6.800 - 6.940), se ha desplazado algunos puntos hacia arriba, para seguir cumpliendo la misma función.

La recomendación de carácter general, sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no perdamos la zona de los 6.760 o si no podemos con los 6.940 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 6.760 y de los 6.730 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los "cinco magníficos"

La semana (del 9 al 16 de abril), finaliza con un retroceso de 307 puntos equivalentes a una pérdida del 4,34 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 2.786, que suponen unas minusvalías del 29,17 % en lo que llevamos de ejercicio.

Telefónica: ha perdido sus referencias de control, bajando en busca de apoyo al origen del movimiento en los 4.10 euros. Mantener mientras no los pierda al cierre semanal.

Santander: la pérdida de los dos euros complica su escenario. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 2,10 euros.

BBVA: sumergirse por debajo de los 2,70 le lleva a explorar terrenos peligrosos. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 2,70 euros.

Iberdrola: sigue atascado pero respetando las zonas de soporte por lo que no hago cambios respecto a la semana pasada. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 8,70 para los medioplacistas o no pierda los 8,90 euros para los perfiles más inquietos.

Repsol: la pérdida de sus dos zonas de soporte ha complicado de nuevo su escenario, pese al buen juego que dio en su último movimiento. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 7,80 euros.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. Son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.