Equilibrio inestable

El mercado se anima y las cotizaciones escalan intentando salir del pozo, mirando de reojo los datos de enfermos y fallecidos, al ser el indicador más fiable en estos momentos. Nunca pensé que llegaría a ver la cifra de 634 muertos diarios como algo digno de celebrar, al indicar que al disminuir respecto al día anterior, se puede haber llegado a los máximos del contagio.

Empiezan a salir estadísticas económicas del mes de marzo y no invitan precisamente al entusiasmo. Se calcula que 24 mil millones de euros es la cantidad perdida por los fondos que gestionan renta variable. La recesión empieza a ser inevitable, el FMI calcula que 170 países entraremos en ella durante 2020 y Christine Lagarde calcula, que los europeos perderemos entre dos y tres puntos del PIB por cada mes de confinamiento.

Es curioso, porque parece que esto del coronavirus no va contigo, hasta que empiezan a caer conocidos, familiares y amigos. Sientes tanta pena, rabia y dolor al ver como se han ido, encerrados en una habitación, solos y sin poder despedirse del los suyos, que hasta el duelo se hace extraño, más si coincide con unos señores soltando discursos en el Congreso, que evidentemente te dejan de interesar, al verlos tan alejados de la realidad que estás viviendo, que parecen habitantes de otro planeta.

Surge el debate sobre si hay que mostrar o no fotografías, por respeto a los familiares, de los tanatorios llenos de féretros, pero no hay nada que pueda ocultar la magnitud de la tragedia. En el momento de escribir estas líneas y aunque pueda parecer una imagen siniestra, si pusiéramos los ataúdes en fila con una pequeña separación entre ellos. Empezando en la Puerta del Sol, la hilera habría superado Torrelodones y estaría avanzando, cada vez más lentamente, hacia Collado Villalba.

Es evidente que salvar el mayor número de vidas debe estar por encima de la actividad económica y que siempre es mejor estar parado que no estar, pero leí en su momento, "que había que elegir entre treinta mil muertos y tres millones de parados". Me encantaría equivocarme, pero empiezo a sospechar que al final vamos a estar bastante cerca de las dos cifras.

La apertura con hueco alcista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo en 6.918, y el máximo de los 7.116, para acabar cerrando en los 7.070 puntos. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión, respetando las referencias de control.

El aspecto técnico pese a haber mejorado, no ha variado mucho, al continuar encerrado en el mismo rango lateral. La ruptura del más estrecho nos llevó en volandas hasta la cota superior de los 7.140, (máximos en 7.119 el martes y 7.116 el jueves), por lo que podemos dar por finalizado el movimiento y no vendría mal tomarse un respiro, buscando apoyo para reponer fuerzas y volver a intentarlo la próxima semana, tras estos días de asueto, ya que hoy y el lunes no hay bolsa.

La recomendación de carácter general, tras la recuperación de los 6.700 puntos, ha pasado a ser la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no perdamos la zona de los 6.850 o si no podemos con los 7.140 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 6.720 y de los 6.580 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los "cinco magníficos"

La semana (del dos al nueve de abril), finaliza con un avance de 496 puntos equivalentes a una ganancia del 7,55 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 2.479, que suponen unas minusvalías del 25,96 % en lo que llevamos de ejercicio.

Telefónica: la recuperación de los 4,10 invita a tomar posiciones, aunque le falta fuerza y le sobra deuda para volver a jugar al cinquillo. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,20 para los medioplacistas o no pierda los 4,30 euros para los perfiles más inquietos.

Santander: no termina de arrancar y se ha quedado atascado en un interesante movimiento lateral entre aproximadamente los 2,10 y los 2,30, para desesperación de sus fieles accionistas y alegría de los jornaleros bursátiles que trabajan el valor. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 2,20 euros.

BBVA: la recuperación de los 2,70 ha supuesto un buen impulso, aunque cuando empieza a intentar sujetarse en el tres, se lo impide la salida de papel. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 2,90 para los medioplacistas o no pierda los tres euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola: tiene problemas cada vez que llega al nueve, parecidos a los del BBVA con los tres. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 8,70 para los medioplacistas o no pierda los 8,90 euros para los perfiles más inquietos.

Repsol: el rebote desde los seis euros está siendo espectacular, por lo que entra dentro de lo normal tomarse un descanso. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los ocho euros para los medioplacistas o no pierda los 8,20 para los perfiles más inquietos

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. Son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.