Confinados

Van pasando los días, comenzando a escalar la cuesta de abril y todo parece indicar que el encierro va para largo, y que una vez alcanzado el famoso pico y los contagiados y fallecidos empiecen, por fin, a remitir, suavizando la curva. La vuelta a la normalidad será gradual, por lo que calculo, que si todo va bien, los mayores de sesenta años, saldremos a la calle para mediados de mayo.

Arden las redes sociales, rezumando en algunas ocasiones tanto odio, que dan ganas de darse de baja. Soy de los que piensan, que aunque la gestión está siendo en muchos aspectos un desastre, dudo mucho que con Casado, Rivera o quien estuviera en el Gobierno hubieran ido las cosas mejor. El caso es que en lugar de remar todos juntos hasta salir de esta, la derecha arremete contra el Gobierno y la izquierda contra la Comunidad de Madrid, dando un espectáculo lamentable para muchos ciudadanos, que bastante tienen con intentar protegerse del contagio, o en el peor de los casos, enterrar a sus muertos.

Por otro lado vemos como la pandemia está haciendo salir también lo mejor de nosotros mismos, siendo especialmente emotiva y de agradecer la generosidad de los sanitarios, jugándose la vida y la salud por sacar cada vez más gente adelante, siendo la cifra de los dados de alta, por haber vencido al virus cada día, el dato que invita a la esperanza.

La apertura con hueco bajista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo en 6.424, y el máximo de los 6.658, para acabar cerrando en los 6.574 puntos. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión, aunque negativo por seguir alejado de las referencias de control.

El aspecto técnico se ha apuntado también al confinamiento, incapaz de salir del rango amplio comprendido entre los 5.810 y los 7.140 puntos y el más estrecho entre los 6.400 y los 6.700 puntos, por lo que seguiría siendo muy prudente hasta definir.

La recomendación ha pasado a ser contradictoria, ya que para los perfiles inquietos y moderados es la de LIQUIDEZ, o cortos los que los trabajan, salvo apoyo en la zona de los 6.400 o recuperación de los 6.700. Mientras que para los conservadores sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras mientras sigamos cerrando por encima de la zona de los 6.400 puntos.

Resumen semanal y repaso de los "cinco magníficos"

La semana (del 26 de marzo  al dos de abril), finaliza con un retroceso de 459 puntos equivalentes a una pérdida del 6,53 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 2.975, que suponen unas minusvalías del 31,16 % en lo que llevamos de ejercicio.

Marzo finaliza con una bajada del 22,21 % y el primer trimestre cayendo el 28,94 %.

Telefónica: sigue muy débil haciendo equilibrios para no perder la zona de los cuatro euros, llegando a cruzarse a 3,88 durante la sesión. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 4,10 euros.

Santander: perder los 2,30 invitaba a la recogida de beneficios y ahora parece que vuelve a buscar soporte desde el que rebotar. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 2,20 euros.

 

BBVA: no pudo mantener la zona de los 3,10 y como suele suceder con excesiva frecuencia, ha bajado hasta el origen del último movimiento en torno a los 2,70. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 2,70 euros.

 

Iberdrola: ha perdido las zonas de soporte, bajando a buscar los 8,60, origen del último movimiento, donde vuelve a dar señal de entrada. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 8,60 para los medioplacistas o no pierda los 8,70 euros para los perfiles más inquietos.

 

 

Repsol: una vez superada la barrera de los ocho parece que sigue con ganas de recuperar los euros perdidos y esta semana es el que ha demostrado más fortaleza entre los cinco. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 7,50 para los medioplacistas o no pierda los 8,30 euros para los perfiles más inquietos

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

 

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.