Intubados

Las medidas del BCE echando el resto para sostener el andamio, inyectando 750.000 millones de euros para la compra de activos, ha conseguido relajar las primas de riesgo italiana y española que habían empezado a dispararse, pero el efecto en las cotizaciones, una vez pasada la euforia inicial, ha durado menos que un caramelo en la puerta de un colegio, para volver a darse la vuelta siguiendo la estela alcista de los índices americanos salvando los muebles con la campana del cierre de la sesión.

Ni siquiera la respiración asistida garantiza que la enfermedad bursátil pueda remitir, con el plus añadido de la cuádruple hora de hoy que distorsiona cualquier movimiento que pueda producirse. Este año el famoso refrán de “Compra por Santa Lucía (13 de diciembre, cierre en 9.563,70) y vende por San José (19 de marzo, cierre en 6.395,80)”, no ha podido ser más desastroso, rompiendo todas las estadísticas al finalizar con una pérdida del 33,12 %.

El mercado barrunta que vienen tiempos duros y que las consecuencias, una vez erradicada la pandemia, van a ser terribles en lo que al aumento del paro y a la disminución de los beneficios de las empresas se refiere. Sin olvidar una más que posible recesión, que como ustedes saben tendremos que esperar para su confirmación a encadenar dos trimestres con PIB negativo respecto al período anterior.

Suelo perderme en las cifras “macro”, por lo que prefiero centrarme en lo cotidiano. En lo sanitario, conozco cada vez más casos de gente cercana atrapados por el virus, especialmente en Madrid. Y si nos vamos a las consecuencias económicas, los pequeños negocios del barrio, difícilmente van a poder llegar a fin de mes, especialmente los bares y restaurantes, por lo que urgen medidas de ayudas reales y efectivas. De todos modos no es tiempo de criticar, sino de permanecer unidos, siendo solidarios, especialmente con los enfermos y la tercera edad, sacando lo mejor de nosotros mismos, que tiempo habrá de ajustar cuentas con los responsables del desastre, una vez que consigamos entre todos derrotar al “bicho”.

La apertura con hueco alcista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el máximo en los 6.506 y el mínimo en 6.228, para acabar cerrando en los 6.395 puntos. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión, cada vez más cerca de las primeras referencias de control.

El aspecto técnico continúa totalmente destrozado y sin marcar ninguna señal de suelo que pueda invitar a la esperanza. Desde la pérdida de la zona de los 9.350 puntos, comentados en su momento, que invitaban a la liquidez, el mercado pese a dar algún aviso que resultó fallido, sigue sin confirmar nada válido, excepto tal vez el mínimo anual en torno a los 5.810 puntos. Mi impresión, aunque por supuesto puedo equivocarme, es que la única gráfica que puede servirnos, es la que marca el final del repunte de los contagios y fallecidos a consecuencia del terrible virus.

La recomendación de carácter general, continúa siendo la de LIQUIDEZ; o cortos los que los trabajan, salvo apoyo en la zona de los 5.810 o recuperación de los 6.600 puntos.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”

La semana (del 12 al 19 de marzo), finaliza con un avance de cinco puntos equivalentes a una ganancia del 0,07 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 3.153, que suponen unas minusvalías del 33,02% en lo que llevamos de ejercicio.

Telefónica: siendo justos, hay que reconocer que esta vez Pedro Sánchez se ha ganado su puesto en el Consejo de Administración si llegase el momento de las puertas giratorias, sus declaraciones anunciando medidas para blindar a las empresas españolas ante posibles OPAS, la han salvado del desastre. Liquidez salvo recuperación de la cercana zona de los 4,70 euros.

Santander: la de cenas que hubiera perdido si alguien me hubiera dicho que veríamos cotizar sus acciones por debajo de los dos euros. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 2,20 euros.

BBVA: puede servirnos el mismo comentario del gemelo cambiando únicamente el dos por el tres. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 2,90 euros.

Iberdrola: ha rebotado con mucha fuerza desde el soporte de los ocho euros dando señal de entrada al superar su referencia de control. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 8,60 para los medioplacistas o no pierda los 8,80 euros para los perfiles más inquietos.

Repsol: parecía imposible que fuera a perder el soporte de los siete euros y ayer llegó a cambiar a 5,92. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 6,90 euros.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. Son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.