Bye bye Draghi

Se va Mario Draghi del BCE al finalizar sus ocho años de mandato y dar el relevo a Christine Lagarde el próximo uno de noviembre, dejando el listón bien alto y los deberes bien hechos, tras un largo y sinuoso camino en el que se le podía poner en el homenaje de despedida la famosa canción de los Beatles de igual título “the long and winding road”, para disfrute de melómanos. Aunque como nunca llueve a gusto de todos, más de uno pensará que ha dado en plan rugby, otra patada hacia adelante, para que se las apañe el que venga detrás.

Llegó a decir: “Haré todo lo que sea necesario para salvar al euro y créanme será suficiente”, en los duros tiempos de la prima de riesgo española en 600 puntos y parece evidente que, al margen de la opinión que tenga cada uno sobre su gestión, lo ha cumplido, por lo que su despedida anunciando una rebaja de tipos para los depósitos que dejan los bancos en el BCE y la compra de deuda por importe de 20 mil millones mensuales a partir del uno de noviembre, no ha sorprendido a los mercados, dejando eso si, descolocados a los robots, por la cantidad de movimientos generados en muy poco tiempo en las mesas de contratación y en la gráfica de los precios, en una extraña jornada de cimas y valles, que ha debido llevar a más de un operador al borde del infarto.

La apertura con un pequeño hueco alcista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo de los 8.994 y el máximo de los 9.112, para acabar cerrando en los 9.082 puntos. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión, respetando las referencias de control.

El aspecto técnico sigue prácticamente igual, al continuar intentando consolidar la parte media del rango lateral (8.800 – 9.200), en el que nos encontramos y que aporta tranquilidad tras las tormentas del verano, siempre y cuando se siga respetando la zona de soporte en cierre semanal.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no se pierda la zona de los 9.010 o si no pueden con los 9.200 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 8.870 y de los 8.800 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”

La semana (del cinco al doce de septiembre), finaliza con un avance de 89 puntos equivalentes a una ganancia del 0,99 %, dejando al IBEX 35 con un beneficio de 542, que suponen unas plusvalías del 6,35 % en lo que llevamos de ejercicio.

Telefónica: sigue fuerte y con ganas de recuperar los euros perdidos, cada vez más cerca del objetivo de este movimiento, situado en torno a los 6,90, que sigue siendo válido, siempre y cuando no se pierdan las referencias de soporte en el cierre semanal. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,40 para los medioplacistas o no pierda los 6,60 euros para los perfiles más inquietos.

Santander: intentando consolidar los últimos avances que le han llevado a salir del pozo. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 3,50 para los medioplacistas o no pierda los 3,60 euros para los perfiles más inquietos.

BBVA: no quiere ser menos que su colega de aventuras. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 4,40 para los medioplacistas o no pierda los 4,60 euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola: acabo afectándole el mal de altura, buscando apoyo en el soporte de los 9,10 (mínimo 9,06), desde donde ha rebotado con fuerza. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 9,10 para los medioplacistas o no pierda los 9,20 para los perfiles más inquietos.

Repsol: ha llegado a juguetear de nuevo con los catorce euros, imponiéndose la lógica recogida de beneficios al venir desde los 12,60 en el último impulso. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 13,50 para los medioplacistas o no pierda los 13,70 euros para los perfiles más inquietos.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones. son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.