Golpe de calor

Llega agosto y los pobres inversores no ganan para sustos, atrapados en la curva de los tipos, soportando a los tipos de la curva, sin conseguir avanzar para llegar al destino de la rentabilidad y sufriendo el atasco de las cotizaciones.

Si en España invertir es sufrir, hacerlo en el Ibex 35 empieza a convertirse en una tarea absurda, salvo que seas masoquista y disfrutes viendo como se van evaporando tus ahorros. Poco a poco y sin que al parecer le importe mucho a casi nadie, los pequeños inversores estamos siendo expulsados del mercado, ya que conseguir arrancarle uno euros a la bolsa empieza a convertirse en una tarea titánica por no decir imposible, sobre todo si le pones sueldo a las horas que acabas dedicándole al estudio de este extraño oficio.

El problema es, que salvo la recurrente vivienda, especialmente si es para disfrutarla, que sigue siendo el principal y necesario elemento de inversión. El resto de los activos no terminan de convencer a nadie. Plazos fijos al 0,1 % anual con una inflación superior al 1 % para ver como se deprecian tus ahorros. Renta variable para ver como se evaporan en algunos casos totalmente como en el caso del Banco Popular. Planes de pensiones y de jubilación para que te crujan a comisiones los gestores, independientemente de que consigan rentabilidades aceptables, sin olvidar el palo en el momento del rescate por parte de Hacienda. Etc, etc...

En fin, que dan ganas de liarse la manta a la cabeza e irse de viaje por el mundo siguiendo el ritmo de la vieja canción..."A lo loco, hay que ver como gasta mengano, a lo loco hay que ver como vive zutano...a lo loco, a lo loco, a lo loco se vive mejor".

La apertura con un pequeño hueco bajista que fue cerrado oscilando la jornada entre el mínimo de los 8.939 y el máximo de los 9.038. Buen cierre por hacerlo marcando el máximo de la sesión, recuperando la cota psicológica de los los nueve mil puntos.

El aspecto técnico se ha deteriorado bastante al perder las importantes referencias de los 9.200 y de los 9.060 puntos, reconvertidas ahora en resistencias y que no deberían ser tan fáciles de recuperar, especialmente ante un agosto vacacional, que suele caracterizarse por su escaso volumen y movimientos.

La recomendación de carácter general ha pasado a ser la de LIQUIDEZ; o cortos los que los trabajan, salvo apoyo en la zona de los 8.800 o recuperación de los 9.060, confirmados en los 9.200 puntos.

Resumen semanal y repaso de los "cinco magníficos"

La semana (del 25 de julio al uno de agosto), finaliza con un retroceso de 251 puntos equivalentes a una pérdida del 2,70 %, dejando al IBEX 35 con una ganancia de 498, que suponen unas plusvalías del 5,83 % en lo que llevamos de ejercicio.

Julio ha terminado con una caída del 2,48 %.

Telefónica: ha llegado a perforar la zona de soporte de los 6,90 a los que me refería en el último comentario, que podemos considerar como señal de debilidad, pese a seguir aguantando en estos niveles. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 6,90 euros.

Santander: una vez que se pierden los soportes de referencia, encontrar los siguientes niveles de frenada suele convertirse en tarea complicada. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 3,80 o recuperación de los cuatro euros.

BBVA: el asunto Villarejo le añade un plus de "rejo". Liquidez salvo apoyo en la zona de los 4,50 o recuperación de los 4,70 euros.

Iberdrola: manteniendo el tipo y de los pocos valores que siguen dando alegrías a sus fieles seguidores, de hecho continúa con los mismos niveles de control de la pasada semana. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 8,50 para los medioplacistas o no pierda los 8,60 euros.

Repsol: otro de los valores que mejor se ha comportando durante la última tormenta. Mantener mientras siga cerrando por encima de 13,80 para los medioplacistas o no pierda los 14,20 para los perfiles más inquietos. .

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.