Bajo mínimos

Encaramos la llegada del invierno y la recta final del ejercicio marcando mínimos anuales y con los ánimos congelados. En lugar del famoso Rally de Navidad, que muchos analistas esperaban como agua de mayo, parece ser que este año tendremos que confirmarnos con adelantar el tradicional campeonato de salto al vacío de los esquiadores del uno de enero.

La FED hizo lo esperado por el consenso del mercado, subiendo un cuartillo el precio del dinero, anunciando otras dos posibles subidas para 2019. Pero tras unos instantes de celebración, los índices americanos se dieron la vuelta, llegando a perder referencias muy importantes de control al cierre de la sesión. Sobre todo si tenemos en cuenta que el viernes tenemos jornada de vencimientos de las llamadas de triple o cuádruple “hora bruja” y que posiblemente el pescado esté ya vendido, limitándonos el resto de las jornadas al ajuste de carteras, intentando compensar plusvalías con minusvalías, pensando en la declaración de la renta de 2018 y en como afrontar el próximo ejercicio.

Finalizamos en apenas cinco jornadas lo que ha sido un año horrible desde el punto de vista bursátil, con pérdidas superiores al 10 % en la mayoría de los valores cotizados y donde solo algunas compañías eléctricas, como Iberdrola han conseguido escapar de la quema subiendo más del 9 %, sin incluir los dividendos abonados. Destacando especialmente el castigo recibido por el sector financiero con caídas superiores al 30 % en la cotización de algunos de ellos, como el BBVA.

La apertura con hueco bajista, que sigue abierto complicando el escenario, oscilando la jornada entre el máximo de los 8.698 y el mínimo en 8.567, para acabar cerrando en 8.596 puntos. Mal cierre por hacerlo por debajo de la media de la sesión, marcando el mínimo anual.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 8.600, o si no podemos con los 8.810 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 8.590 y de los 8.560 puntos respectivamente.

El escenario técnico ha vuelto a complicarse al estar asomados al precipicio del barranco de los mínimos anuales en torno a los 8.560 puntos, cuya pérdida sería la señal para salir corriendo, esperando a que escampe.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana, (del 13 al 20 de diciembre), finaliza con una bajada de 330 puntos, que suponen una pérdida del 3,69 %, dejando al IBEX 35 con una caída de 1.447, equivalentes a una minusvalía anual del 14,41 %.

Telefónica. El descuento de los veinte céntimos del dividendo le ha ayudado a camuflar mínimamente el desastre. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 7,30 o recuperación de los 7,60 euros.

Banco de Santander. Todo lo que sea cambiar por debajo de los cuatro euros es jugar con fuego en el límite del precipito. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 3,90 euros.

BBVA. Otro valor que no terminar de alejarse del peligro, pese al desastre anual. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,60 euros.

Iberdrola.  Se pueden contar con los dedos de una mano los valores que han conseguido librarse este año del desastre y la eléctrica es uno de ellos. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 6,80 para los medioplacistas o no pierda los siete euros para los perfiles más inquietos.

Repsol. Los vaivenes del precio del petróleo han terminado por contagiar a su cotización.  Liquidez salvo apoyo en la zona de los 14,10 o recuperación de los 14,60 euros.

Felices Fiestas.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.