Pagad, pagad, malditos

Vaya por delante respecto a la sentencia del Tribunal Supremo sobre el pago del impuesto de los AJD, que lo suyo sería que desapareciese como ocurre en algunos países de nuestro entorno. En Reino Unido, Holanda o Alemania no existe y en los que hay alguna tasa parecida, sobre una hipoteca de 200 mil euros, se pagan 120 en Francia, 500 en Italia, 1.200 en Portugal y 2.800 en España.

El impuesto surgió bajo el Gobierno de Felipe Gónzalez. Había que ayudar a financiar las Comunidades Autónomas y nada mejor que hacerlo a través de una tasa sobre la compra venta de viviendas. Todos sabemos cómo funcionan, convertidas en reinos de taifas con gastos excesivos, debido aparte de los muy necesarios en sanidad, educación e infraestructuras, al llamado gasto político. Especialmente elevado al convertirse por norma general, el partido gobernante en agencia de empleo para la colocación de familiares y amigos. El importe variando entre el 0,5 y el 1,5 % dependiendo del lugar de residencia, es otra prueba más del disparate que supone su existencia.

Volviendo a la sentencia de marras, suponiendo un fallo a favor de los hipotecados, hubiera traído problemas importantes al ser las delegaciones de Hacienda de cada Autonomía las encargadas de devolver los importes, para reclamarlos posteriormente a los bancos. De todos modos aparte del fondo que deja la imagen del Tribunal Supremo por los suelos, con un cambio a última hora por parte de Díaz Picazo para deshacer el empate. Lo peor han sido las formas, al quitar a los hipotecados de un puñetazo el caramelo de la boca cuando empezaban a disfrutarlo.

Respecto al oportunismo de Pedro Sánchez anunciando el cambio de la ley, para que a partir de ahora sean los bancos los que paguen el impuesto, nadie tiene la menor duda de que encontrarán el modo para repercutir su importe vía comisiones de apertura o encarecimiento del crédito para que los paganinis seamos los de siempre.

La apertura con mini hueco alcista,  que fue cerrado, oscilando la jornada entre el máximo de los 9.232 y el mínimo en 9.147, para acabar cerrando en 9.177 puntos. Mal cierre por hacerlo por debajo de la media de la sesión, sin haber conseguido superar la zona de resistencia.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras, o poco perdedoras: Los inquietos mientras no perdamos la zona de los 9.020 o si no podemos con los 9.230 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 9.000 y de los 8.890 puntos respectivamente.

El escenario técnico ha vuelto a  mejorar, llegando al objetivo de los 9.230 puntos, al que me refería en el último comentario, finalizando el movimiento en el que nos encontrábamos. A partir de ahora deberíamos iniciar el siguiente enfrentándonos, en teoría, a dos posibilidades. Bien la continuidad alcista camino de los 9.600 subiéndonos al peldaño de los 9.200 – 9.600, bien la búsqueda de apoyo en torno a los nueve mil puntos, que sería lo suyo antes de volver a intentarlo.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana, (del uno al ocho de noviembre), finaliza con una subida de 22 puntos, que suponen una ganancia del 2,48 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 867, equivalentes a una minusvalía anual del 8,63 %.

Telefónica. Parada y fonda en la posada del siete y medio y ahora toca decidir entre continuar el viaje camino de los 8,10 o bajar a buscar apoyo sobre los 7,20 – 7,10, esperemos que para volver de nuevo a la carga. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 7,20 para los medioplacistas o no pierda los 7,50 euros para los perfiles más inquietos.

Banco de Santander. Salvado por la campana de las sentencias del Supremo cuando estaba a punto de tirar la toalla. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 4,20 para los medioplacistas o no pierda los 4,30 euros para los perfiles más inquietos.

BBVA. Esperemos que el motor sea de gasoil, porque parece que le está costando bastante adaptarse al ritmo de crucero. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 5,10 para los medioplacistas o no pierda los 5,20 euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola.  Como dice el fácil pareado…se recomienda sola, funcionó como “valor refugio” y ahora avanza pasito pum pum al ritmo de la carnavalera canción. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,30 para los medioplacistas o no pierda los 6,50 euros para los perfiles más inquietos.

Repsol. Rebotando con ganas desde su zona de soporte situada en torno a los 15,30. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 15,60 para los medioplacistas o no pierda los 15,80 euros para los perfiles más inquietos.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.