Bonanza

Vuelve la calma a los mercados, aunque el título del comentario pueda hacer recordar, especialmente a los que peinamos canas, la famosa serie de nuestra adolescencia cuando, con permiso del UHF, solamente había un canal y las aventuras de la familia Cartwright en su rancho de “La Ponderosa” animaban las sobremesas familiares durante el fin de semana.

Tras la tempestad de los aranceles y las guerras comerciales, parece que toca tranquilidad en nuestro bolsín; donde hasta las casi siempre reticentes “Matildes” se han subido, por fin, al carro de la recuperación, dando el relevo junto a los dos grandes bancos, a Iberdrola y Repsol, que eran los que estaban haciendo el mayor esfuerzo para evitar caídas que estuvieron a punto de ser más que preocupantes.

Junio finalizó con una tímida subida del 1,66 %, que no impidió acabar el semestre bajando el 4,19 %, para desesperación de aquellos ahorradores aficionados a la renta variable, a la que dedican una parte de su patrimonio, al acabar viendo como los depósitos al 0,1 % mantenían el capital inicial, aunque para hacer las cuentas bien, siempre habría que restarle la inflación semestral.  Y como decía la nada sospechosa de radicalismo Margaret Thatcher: “La inflación es la ladrona invisible de los ahorradores”.

La apertura con hueco de continuidad alcista, que sigue abierto, consolidando el escenario, oscilando la sesión entre el mínimo en 9.773 y el máximo en 9.919, para acabar cerrando en 9.866. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión, respetando las referencias de control.

La recomendación de carácter general, tras el apoyo en la zona de los 9.460 del pasado lunes (mínimo 9.443), ha pasado a ser la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 9.730 o si no podemos con los 9.920 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 9.670 y de los 9.600 puntos respectivamente.

El aspecto técnico, tras el doble suelo en la zona mencionada, se ha dado la vuelta, animando de nuevo a un moderado optimismo. Por supuesto, siempre y cuando no perdamos, especialmente al cierre semanal, los soportes de referencia.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana, (del 28 de junio al 5 de julio), finaliza con un avance de 277 puntos, que suponen una ganancia del 2,77 %, dejando al IBEX 35 con una bajada de 178, equivalentes a una minusvalía anual del 1,77 %.

Telefónica. La recuperación de la zona de los 7,40 le ha dado alas y mientras no los pierda, la cota situada en torno a los 8,10, se convierte en el objetivo teórico de este movimiento. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 7,40 para los medioplacistas o no pierda los 7,60 euros para los perfiles más inquietos.

Banco de Santander. Por fin parece que vuelve a encontrar su rumbo. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,60 para los medioplacistas o no pierda los 4,70 euros para los perfiles más inquietos.

BBVA. Rompió con fuerza la resistencia situada en torno a los 6,10 y parece que cabalga con ganas hacia cotas más altas. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los seis euros para los medioplacistas o no pierda los 6,20 para los perfiles más inquietos.

Iberdrola. Acercándose a los siete euros que se convierte en su resistencia natural y en el objetivo a superar. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 6,60 para los medioplacistas o no pierda los 6,80 euros para los perfiles más inquietos.

Repsol. La chica del diecisiete usa sombrero de gran copete y abrigo de pitimí y viste la chiquilla como en París…Pues en esas estamos camino de nuevos máximos históricos, descontando, evidentemente, dividendos. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 16,70 para los medioplacistas o no pierda los 17,10 euros para los perfiles más inquietos.

Estaré de vacaciones hasta el jueves 26, por lo que hasta entonces les deseo como siempre… mucha suerte en la bolsa y en la vida.
AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.