Despacito

Seguimos avanzando, pero es como si el Ibex se hubiera quedado bloqueadito, ya que el mercado está aburridito. Encerrados en un estrecho movimiento lateral entre aproximadamente los 10.790 y los 10.940 puntos, en el que sumamos ya diez sesiones, incluyendo la de hoy; sin que aparentemente tengamos motivos para romper las zonas de resistencia, pero tampoco para perder las de soporte.

La aprobación de los Presupuestos, estaba en principio más que descontada, permitiendo a Rajoy ganar tiempo, pero sin afectar especialmente ni al mercado ni a los mercaderes, porque no hace falta repetir que el dinero es especialmente miedoso y huye de todo aquello que suponga inestabilidad y salvo que los jueces digan lo contrario, parece que tendremos un par de añitos tranquilos entre lingotes del oro de Moscú en Suiza y sociedades en Panamá.

Si acaso destacar “el efecto Popular”. Parece mentira que la penosa gestión de Ron y su equipo, metiéndose en todos los charcos inmobiliarios habidos y por haber, ha dejado al borde de la quiebra al considerado durante muchos años, hace ya  tiempo, cuando lo gestionaban los hermanos Valls, el mejor banco de Europa. Verlo cotizar a cincuenta céntimos, (hoy ha bajado el 17,90 %), con una capitalización inferior a la totalidad de la última ampliación de capital, es para ponerse a llorar, si no fuera porque hay problemas más importantes.

Los rumores del mercado insisten en que Bankia lleva todas las papeletas para quedarse con el zombie. Esperemos que una vez saneado, directa o indirectamente con el dinero de todos, no tengan la desfachatez de vendérselo a precio de ganga a uno de los llamados “sistémicos” para que aumente su cuenta de resultados y su cuota de mercado.

La apertura plana y con dudas, oscilando la sesión entre el mínimo de los 10.836 y el máximo de los 10.909, para acabar cerrando en los 10.881 puntos. Buen cierre por hacerlo por encima de la media de la sesión respetando todas las referencias de control.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no perdamos la zona de los 10.790 o si no podemos con los 10.940 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de los 10.440 y de los 9.800 puntos respectivamente.

El aspecto técnico ha variado muy poco y mientras sigamos encerrados dentro del mismo rango al que me he referido anteriormente (10.790 – 10.940), hay poco que hacer y que añadir, salvo “wait and see”, como dirían los visitantes extranjeros.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del 25 de mayo al 1 de junio), finaliza con un retroceso de 57 puntos, que suponen una pérdida del 0,57 %, dejando al IBEX 35 con una subida acumulada de 1.529, equivalentes a una plusvalía anual del 16,35 %.

Mayo ha terminado con una subida del 1,53 %.

Telefónica. Sigue dando señales de debilidad, de hecho ha cerrado casi en el límite. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 9,90 euros.

Banco de Santander. Doy por válido el nivel de cierre, pese a estar de nuevo al borde del abismo (5,79). Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 5,80 euros.

BBVA. No ha podido aguantar la salida de papel y ha sido incapaz de aguantar en los niveles de soporte. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 6,90 o recuperación de los 7,30 euros.

Iberdrola. Saltando chispas y parece que con ganas de jugar al siete y medio. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,90 para los medioplacistas o no pierda los siete euros para los perfiles más inquietos.

Repsol. La bajada del precio del petróleo le ha obligado a descolgarse de los quince euros, pese a quedar justo en el límite, (14,99). Mantener mientras siga cerrando por encima de los 14,80 para los medioplacistas o no pierda la zona de los quince euros para los perfiles más inquietos.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.