Haciendo balance

Se acabó lo que se daba, apenas una jornada para terminar el ejercicio y es hora de hacer balance, poniendo los contadores a cero, pensando más en la factura fiscal y en lo que nos pueda deparar el 2017.

El año bursátil ha sido especialmente volátil con importantes dientes de sierra que han destrozado la moral de más de un inversor. La cada vez mayor relación entre las decisiones políticas y los movimientos de las cotizaciones es quizás uno de los aspectos a destacar en el año que termina. Los inesperados resultados tanto del llamado Brexit como la victoria de Trump han condicionado especialmente el resultado final, que no ha estado tan mal para lo que podría haber sido.

Hay que tener en cuenta que el Ibex 35 es de los índices que descuenta los dividendos, produciendo un cierto “engaño” en el resultado final, que suele ser magníficamente utilizado por los gestores de fondos en la presentación de los resultados anuales ante sus clientes.

Quiero decir que si el Ibex 35 empezó el ejercicio en 9.544,20 puntos acumulando en el momento de escribir este comentario unas pérdidas del 2,27 %. El Ibex 35 con dividendos lo hizo en 23.602 y ahora está en 24.150,60 obteniendo una tímida ganancia anual del 0,23 %, equivalente a una diferencia nada despreciable del 2,50 % dependiendo de cómo nos interese, o queramos, hacer la lectura.

La apertura con hueco bajista, que sigue abierto, oscilando la sesión entre el mínimo en 9.269, y el máximo de los 9.333, para acabar cerrando en los 9.327 puntos. Buen cierre por hacerlo casi en máximos de la sesión respetando las referencias de control.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 9.170 o si no podemos con los 9.550 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de los 9.080 y de los 8.850 puntos respectivamente.

El aspecto técnico nos ha llevado a finalizar el año en una interesante situación, ya que aunque el hueco de la apertura de la primera sesión de enero de 2016 sigue pesando como una losa, y pese a quedar reducido hasta los (9.452 – 9.544), continúa siendo la resistencia a batir; el hecho de seguir cerrando semanalmente por encima de los (9.200 – 9.170), invita al optimismo, sobre todo si los índices americanos y especialmente el Dow Jones consigue derribar la barrera de los veinte mil puntos.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del 22 al 29 de diciembre), finaliza con un retroceso de siete puntos, que suponen una pérdida del 0,07 %, dejando al IBEX 35 con una caída acumulada de 217, equivalentes a una minusvalía anual del 2,27 %.

Telefónica. Sigue saliendo papel cada vez que se acerca a la zona crítica de los 8,90 – 9 euros y sus referencias no varían. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 8,60 para los medioplacistas o no pierda los 8,70 euros para los perfiles más inquietos.

Banco de Santander. Empieza a dar señales de agotamiento y parece normal sobre todo si tenemos en cuenta que viene desde los 4,30 sin apenas descanso. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 4,80 para los medioplacistas o no pierda los 4,90 euros para los perfiles más inquietos.

BBVA. Ha encontrado más problemas de los esperados para romper la resistencia de los 6,45 – 6,50 con claridad. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,30 euros.

Iberdrola. Parece que quisiera irse a visitar la cota de los 6,30 antes de descontar el jugoso dividendo. Mantener mientras siga cerrando por encima de los seis euros para los medioplacistas o no pierda los 6,10 para los más inquietos.

Repsol. Continúa fuerte y alcista y sin variar sus referencias. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 13,20 para los medioplacistas o no pierda los 13,40 euros para los más inquietos.

Aprovecho para desearles a todos un Feliz Año 2017 en el que sus deseos se hagan realidad, agradeciéndoles que sigan estando ahí.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.