Maquillando al cisne negro

Parece que poco a poco nos vamos recuperando del mazazo que supuso el éxito del Brexit en el referéndum del pasado jueves, cuando la mayoría de los analistas e incluso el comportamiento de los mercados lo daban como un hecho bastante improbable. Sin embargo sucedió, llevándose por delante una parte importante del ahorro de las familias depositado en renta variable.

Como datos curiosos destacar que el importe del total de la caída de la bolsa Británica en la jornada del viernes era prácticamente igual a todo el dinero aportado por ellos a la Unión Europea desde su fundación; y la suma de los importes volatilizados en las bolsas europeas durante esa fatídica sesión es equivalente al PIB de España del último año.

El exceso de las caídas, unido al cierre semestral, ha ayudado a recuperar algo de lo perdido, tal vez porque la bolsa empieza a descontar que antes o después habrá que llegar a un macro acuerdo comercial que arregle en parte el desastre del inesperado resultado. Incluyendo también a nivel local que Mariano Rajoy conseguirá en esta ocasión formar gobierno.

Respecto al resultado electoral, fui otro de los ingenuos que confiaba en las encuestas, pese a saber que son sólo la fotografía de un instante, y que lo único que marcan son tendencias. Aprovecho para comentar que debieron ser más los partidarios del PP que decían que votarían a Podemos, que los de Podemos que decían ser del PP, como les contaba el pasado jueves, por lo que al final la sonrisa acabó cambiando de bando.

Intentando entender lo sucedido, da la impresión de que funcionó el voto del miedo al grito de “que viene el coco” y muchos españolitos decidieron que “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Parece evidente que Pedro Sánchez hizo el primo pactando con Rivera, ya que curiosamente los 13 escaños perdidos por ese extraño acuerdo acabaron afianzando la victoria del PP. Y que la deriva ideológica de Pablo Iglesias, intentando asaltar los cielos desayunando en el Ritz, o haciendo loas a Zapatero meses después de acusarle de ser uno de los jefes de “la casta” y el traidor del 135; o renegando de su pasado comunista, no debió ser bien recibido por las bases de IU que decidieron irse de campo y playa; sin olvidar a los “votos prestados” del PSOE, que a tenor de los resultados obtenidos debieron hacer algo parecido. Como decía John Lennon: “Tratar de complacer a todo el mundo es imposible, acabarías en el medio sin nadie a quién le caigas bien”.

La apertura con hueco de agotamiento de subida, que fue cerrado, oscilando la sesión entre el máximo de los 8.186 y el mínimo en 7.993, para acabar cerrando en los 8.163 puntos. Muy buen cierre por hacerlo cerca de los máximos de la sesión, aunque no muy alejado de las primeras referencias de control.

La recomendación de carácter general, tras la recuperación de la zona de los 8.050, ha pasado a ser la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 8.050 o si no podemos con los 8.450. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de los 8.050 puntos.

El aspecto técnico tras el hachazo de las últimas caídas se ha deteriorado bastante, al haber caído un peldaño en la escalera de la recuperación, pasando a estar limitados por los 8.100 y protegidos por los 7.500 puntos, por eso vuelve a ser muy importante, no volver a perder la zona de los 8.050, con un pequeño filtro, para volver a meternos en el escalón superior (8.200 – 8.800), que estamos tocando casi con las yemas de los dedos y pasar dentro de ese conocido rango los meses de calor.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del 23 al 30 de junio), finaliza con un retroceso de 722 puntos, que suponen una pérdida del 8,12 %, dejando al IBEX 35 con una caída acumulada de 1.381, equivalentes a una minusvalía anual del 14,47 %.

Junio termina perdiendo el IBEX 35 casi el 10 %, (el 9,64 %), siendo el peor mes del ejercicio en curso.

Telefónica. Al ser los comentarios semanales, no pude indicar que al recuperar la zona de los 8,10 euros daba una tímida señal de compra. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 8,10 para los medioplacistas o no pierda los 8,30 euros para los perfiles más inquietos.

Banco de Santander. Si nos llegan a decir que podrían comprarse a 3,15 euros el 24 de junio, hubiéramos apostado saltar varias veces las hogueras más altas de San Juan. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 3,50 euros.

BBVA. Vuelve a estar dentro de la debilidad, algo más fuerte que su colega cántabro en una situación técnica muy parecida. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 5,10 euros.

Iberdrola. La verdad es que con la que ha caído durante la semana nunca pensé que no tendría que modificar el último comentario. Vuelve a recuperar por los pelos la media docena de euros, que no está nada mal. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 5,80 para los medioplacistas o no pierda los seis euros para los perfiles más inquietos.

Repsol. Es junto a Iberdrola otra de las pocas acciones por la que parece que no ha pasado el Brexit. Mantener mientras siga cerrando por encima de los once euros para los medioplacistas o no pierda los 11,30 para los perfiles más inquietos.

Como siempre… feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.