Nuestro gozo en un pozo

Parecía al terminar el mes de abril con una nada despreciable revalorización del 3,47 %, que "la pesadilla en la bolsina", había tocado a su fin y todo indicaba que la continuidad alcista camino de enjugar las pérdidas anuales podría ser una realidad más que un evidente deseo, pero de pronto... zasca. Justo cuando estábamos a punto de clavar el piolet en el cierre de diciembre, llegó el mal de altura, y empezamos a sentirnos como gorgoritos apaleados en las fiestas de mayo, teniendo cada vez más claro que no es país para ahorradores, ni tiempos de hucha.

Los inversores cada vez están más quemados, debatiéndose entre los plazos fijos al 0,10 % o en arriesgar una parte de sus ahorros, que nunca debería superar el 30 %, en renta variable, viendo como desde que empezó la llamada "crisis" se van evaporando a diferentes velocidades, aunque algunos se consuelan con el tema de los dividendos, olvidando que se descontaban del precio de cierre de la sesión anterior. Desde el 1 de mayo ha cambiado la normativa al respecto y a partir de esa fecha hay que tener las acciones al menos desde tres sesiones antes para poder tener derecho al cobro.

La apertura con hueco de agotamiento de caída, que sigue abierto animando el escenario, oscilando la sesión entre el máximo de los 8.792 y el mínimo de 8.860, para acabar cerrando en los 8.689. Mal cierre por hacerlo por debajo de la media de la sesión y alejados de la primera referencia de control.

La recomendación de carácter general ha pasado a ser la de LIQUIDEZ, o cortos los que los trabajan, salvo recuperación de la zona de los 8.860 puntos.

El aspecto técnico ha vuelto a deteriorarse y al haber perdido todas las referencias a las que me refería en el último comentario vuelve a ser preocupante. No pudimos romper con claridad la cota de los 9.300 y bajamos como era previsible en la opción "B" a buscar apoyo en torno a los 8.900 - 8.840, pero su pérdida nos deja agarrados al paracaídas, y cualquier rebote que pueda producirse no tiene ninguna validez, salvo que seamos capaces de recuperar la zona mencionada. Por abajo, mientras los cierres sigan siendo superiores a los 8.600 - 8.640 puntos, queda esperanza, y suele decirse que es lo último que se pierde.

Resumen semanal y repaso de los "cinco magníficos".

La semana (28 de abril al 5 de mayo), finaliza con un retroceso de 580 puntos, que suponen una pérdida del 6,25 %, dejando al IBEX 35 con una caída anual de 8555, equivalentes a una minusvalía del 8,96 %.

Telefónica. No ha tenido una buena semana y ya se sabe que debido a su elevada ponderación en el índice marca con excesiva frecuencia el rumbo del mercado. Una vez perdidas sus zonas de soporte, intenta encontrar suelo. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 9,40 euros.

Banco de Santander. Ha vuelto a marcar una escapada falsa volviendo a dejar "pillado" a más de uno que no ha sabido reaccionar a tiempo. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 4,10 euros.

BBVA. Hay veces en los que Zipi y Zape parece que se ponen de acuerdo para hacer las mismas trastadas a sus sufridos inversores ante la atenta mirada de Don Pantuflo. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 5,90 euros.

Iberdrola. Normalmente funciona como valor refugio en días de tormenta y parece, que de momento, sigue encantada con su papel. Mantener mientras siga cerrando por encima de los seis euros.

Repsol. Ha reaccionado muy bien a la publicación de resultados y eso que la mayoría de los analistas no lo tenían nada claro. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 10,90 para los medioplacistas o no pierda los 11,20 euros para los perfiles más inquietos.

Como siempre, feliz semana y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.