Calma chicha

Dice un refrán marinero que tras la tempestad viene la calma, y algo así ha debido pasar en el mercado tras el terremoto de la última semana que se llevó todos los beneficios del ejercicio por delante. Las bolsas ya no son lo que eran y a veces da la impresión de que “Los Señores del Mercado”, que son aquellos gestores de fondos tanto de inversión como de pensiones con dinero y papel en cantidades suficientes para mover los precios, se ponen de acuerdo para influir en las autoridades monetarias para que tomen decisiones que favorezcan los intereses de la industria financiera.

Se que el párrafo anterior puede sonar a bolsa ficción, pero son ya muchos años dedicado a este oficio y dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo, pero intuir una especie de órdago a la grande en las caídas de la semana pasada no me parece excesivamente disparatado.

El caso es que ha bastado un simple rumor comentando que el BCE estaría dispuesto a comprar bonos de los países llamados periféricos, vamos progresando ya que antes nos llamaban PIGS, para que los índices europeos y especialmente nuestro IBEX 35 se dieran la vuelta subiendo con la misma fuerza con la que se produjeron las últimas caídas.

Por increíble que pueda parecer desde los mínimos del jueves pasado hemos recuperado más de mil puntos, si incluimos los cuarenta que ha restado el dividendo del Santander, casi el 11 % en seis sesiones y sin motivos aparentes que justifiquen tanto las caídas de entonces como las revalorizaciones de ahora. En cualquier caso aprendan la lección por si vuelve a suceder, porque desgraciadamente el mercado, como la vida, no suele dar segundas oportunidades.

La apertura con hueco de agotamiento de subida, que fue cerrado, oscilando la sesión entre el máximo de los 10.359 y el mínimo en 10.127, para acabar cerrando en los 10.333 puntos. Buen cierre por estar situados por encima de la media de la sesión y por seguir cada vez más alejados de las referencia de control.

El aspecto técnico ha vuelto a mejorar considerablemente y la recuperación de la zona de los 9.780 puntos, a los que me refería en el último comentario, ha conseguido meternos en la partida convirtiéndose en un indicador muy importante.

La recomendación de carácter general pasa a ser la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no perdamos la zona de los 10.120 o si no podemos con los 10.500 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 9.980 y de los 9.790 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del 16 al 23 de octubre), finaliza con un avance de 664 puntos que suponen una ganancia del 6,87 %, dejando al Ibex 35 con un saldo positivo de 417 puntos, equivalentes a una plusvalía anual del 4,21 %.

Telefónica. La recuperación de la zona de los 11,20 metió en la partida a los más inquietos, que deberían confirmarse con la superación de los cercanos 11,60 que se convierten en la resistencia a derribar para continuar los avances . Mantener mientras no se pierdan.

Banco de Santander. Se ha comportado muy bien durante la semana ya que hay que tener en cuenta que descuenta quince céntimos de los derechos del dividendo. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 6,80 euros.

BBVA. Fue capaz de sujetarse en la cota de los 8,60, utilizándola como cama elástica para atacar la zona de los nueve euros.donde se la juega de nuevo. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 8,80 para los medioplacistas o no pierda los 9,10 euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola. Recuperar los 5,30 le metió como a casi todos de nuevo en el partido. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 5,30 para los medioplacistas o no pierda los 5,40 euros para los más inquietos.

Repsol. Esta semana ha conseguido salir del pozo recuperando la importante cota de los 17,30 euros. Mantener mientras no los pierda.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.