TrankiDraghin

Las palabras de Draghi tras la decisión del BCE de no tocar los tipos de interés, seguidas por unos minutos de incertidumbre y confusión, han conseguido calmar la ansiedad del mercado, que ha vuelto como un rebaño obediente, a retomar la senda alcista hacia los verdes prados de la montaña donde retozan alegremente las plusvalías a la espera del deshielo para que otro alud las arrastre en la próxima caída.

Los ahorradores están cansados de golpes bajos y aunque son conscientes de que son malos tiempos para la lírica y para casi todo, quieren recobrar la confianza pérdida en los bancos pero les cuesta mucho hacerlo; ya que entre las preferentes, las cláusula suelo y las comisiones abusivas, la gente está cada vez más quemada. Hay un chiste reflexión que lleva unos meses circulando por la red y que es bastante significativo sobre lo que muchos pensamos, y dice más o menos así… “Toda la vida mirando con miedo hacia atrás al sacar dinero del cajero automático, y al final ha resultado que los ladrones estaban delante”.

La apertura con hueco de continuidad alcista, que ayuda a consolidar los avances, oscilando la sesión entre el mínimo de los 9.807 y el máximo de los 9.983, para acabar cerrando en 9.964 puntos. Buen cierre por estar situados por encima de la media de la sesión, y por haber recuperado interesantes referencias de control.

El aspecto técnico sigue siendo alcista, aunque nos hemos quedado atrapados en un amplio rango lateral, que en teoría debería ser complicado de romper. El mercado ha sido generosos al dejarnos de nuevo sus límites muy bien definidos. Por abajo, la zona situada en torno a los 9.700 puntos está frenando la salida de papel y ha funcionado en varias ocasiones como cama elástica desde la que poder rebotar. Y por arriba, los míticos 10.500 se convierten en la etapa reina del Tour 2014; y aunque por supuesto puedo equivocarme, da la impresión de que podemos pasarnos varios meses encerrados dentro de estos movimientos laterales, que suelen dar mucho juego a los brokers y jornaleros del mercado, pero que desesperan a los gestores y a los inversores más tradicionales que trabajan a medio plazo.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no perdamos la zona de los 9.820 o si no podemos con los 10.050 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 9.820 y de los 9.770 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del 30 al 6), finaliza sin cambios al haber bajado solamente una décima de punto, dejando al Ibex 35 con un saldo positivo de 48 puntos que suponen una plusvalía anual del 0,48 %.

Telefónica. Bajó a buscar la zona de los 11,30 aunque se pasó de frenada y en la sesión del miércoles se cambiaron a once euros. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 11,30 euros.

Santander. Se comportó de maravilla al caer hasta la zona de soporte de los 6,20 donde se ha dado la vuelta con mucha ganas de marcha. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 6,30 para los medioplacistas o no pierda los 6.,40 euros para los perfiles más inquietos.

BBVA. Para no ser menos que su colega cántabro, el apoyo en la cota de los 8,50 fue suficiente castigo. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 8.70 para los medioplacistas o no pierda los 8,90 euros para los más inquietos.

Iberdrola. Sigue igual, más allá del bien y del mal y otra semana más sin cambiar su referencia. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,50 euros.

Repsol. Esta semana ha dado más de un susto a sus seguidores más fieles, y aunque al final parece que se ha animado, está siendo una rémora para sus compañeros de índice. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 17,30 euros.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.