Sol de enero, ¿poco duradero?

El inicio del nuevo ejercicio, olvidando la primera sesión, no ha podido ser más inesperado y espectacular. Daba la impresión de habernos quedado agazapados con ganas de darle un tiento a los psicológicos diez mil, pero la reacción posterior a la superación de los máximos de 2013 situados en los 10.060 puntos, ha pillado desprevenido a casi todos los participantes en el mercado.

Es difícil encontrar argumentos lógicos que justifiquen este exceso, salvo los habituales de cierre de posiciones cortas o bajistas, llegada del dinero sin fronteras ávido de revalorizaciones rápidas, y la relajación de la prima de riesgo y sobre todo del bono a diez años, que ha retrocedido por el túnel del tiempo llegando a cifras inferiores al 3,80 %, que no se veían desde el año 2006.

Pese a la euforia de estos días, la situación sigue complicada, continuamos endeudándonos a unos niveles imposibles de cumplir, y aunque hacerlo a un menor coste tenga indudables ventajas, da la impresión de que no sirve para nada que tenga que ver con la economía real. El dinero sigue sin llegar a las familias y Pymes, que cada vez tienen más dificultades para llegar a fin de mes, para ahorrar, y para poder seguir manteniendo su actividad.

Parece que todos los sacrificios que estamos realizando la mayoría de los ciudadanos son para mantener los privilegios y el nivel de vida de las “élites extractivas” término cada vez más de moda atribuido al economista turco Daron Acemoglu, y que en plan castizo podemos traducir como la casta corrupta político sindical empresarial mediática financiera que se lo está llevando crudo gracias a su blindaje legal y al silencio de los corderos.

Un estudio realizado por la Universidad de Las Palmas valoraba el dinero saqueado por los corruptos en unos 40 mil millones de euros. Si a esa cifra le sumamos los aproximadamente 38 mil millones que pagamos por los intereses de la deuda, solucionábamos el déficit. Y si le añadimos lo que mueve la economía sumergida y el fraude fiscal, podríamos ser un país tan rico como Suiza pero mucho más divertido.

La apertura plana y con dudas, oscilando la sesión entre el máximo de los 10.383 y el mínimo de los 10.186, para acabar cerrando en 10.234 puntos. Mal cierre por debajo de la media de la sesión, pero positivo por haber respetado todos los niveles de control.

El aspecto técnico sigue siendo alcista y el rebote desde la cota de los 9.760 puntos ha resultado asombroso, por lo que no estaría de más dar paso a una corrección que ayudase a consolidar los niveles superados. En cualquier caso, el mercado ha vuelto a ser generoso dejándonos unas referencias muy claras tanto para los soportes como para las resistencias.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 10.040 o si no podemos con los 10.390 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de los 9.760 y de los 9.650 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del 2 al 9), finaliza con un avance de 474 puntos, que suponen una ganancia del 4,86 %, dejando al Ibex 35 con un saldo favorable de 317 puntos que suponen una plusvalía anual del 3,20 %.

Telefónica. La superación de la zona de los 11,80 euros le ha permitido llegar sin problema hasta los 12,10 (máximo 12,17), donde se ha dado la vuelta. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 11,70 para los medioplacistas o no pierda los 11,90 euros para los perfiles más inquietos.

Santander. Pese a conseguir cambiar algunos títulos a 6,83, su línea Maginot de los 6,80 ha frenado en seco los avances. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,40 para los medioplacistas o no pierda los 6,60 euros para los inquietos.

BBVA. Derribar el muro de los nueve euros le ha dado alas. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 8,90 para los medioplacistas o no pierda los 9,10 euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola. Inicia el abono del dividendo vía derechos por lo que dejo sin modificar su referencia. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,50 euros.

Repsol. Ha recuperado el dividendo y parece que sigue con ganas de juerga. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 18,30 para los medioplacistas o no pierda los 18,50 euros para los perfiles más inquietos.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.