El amigo americano paga el turrón a los bolsistas

No me refiero al protagonista de la novela de Patricia Highsmith, llevada al cine por Wim Wenders hace años sino al tío Bernie (Bernanke) que para celebrar su relevo al frente de la FED, se despidió con un discurso que resultó ser un bálsamo para los mercados, incluyendo una exhibición de fuegos artificiales en forma de subida de las cotizaciones. La continuidad de la política de estímulos, pese a reducirse en su cuantía mensual, unido a la voluntad de seguir manteniendo tipos de interés bajos, hizo volver a la bolsa a muchos inversores que tras un satisfactorio ejercicio habían decido recoger parte de la cosecha, ya que la ambición ante la posibilidad de seguir ganando durante el próximo año, es superior al miedo a que se evapore parte de lo ganado.

Por otra parte es tiempo de pensar en la factura fiscal derivada de las plusvalías y minusvalías, que debería llevar a ajustar las carteras durante las próximas jornadas. No me parece mal, en principio, que las rentas del capital coticen igual que las rentas del trabajo, pero lo que es una auténtica vergüenza y un agravio comparativo, es la penalización que sufrimos los ahorradores que hemos optado por la autogestión de nuestros ahorros respecto a los que confían en las gestoras de fondos. Ya que mientras ellos pueden cambiar de fondo sin ningún coste fiscal, nosotros somos descapitalizados año tras año, aunque no hayamos sacado ni un solo euro de las cuentas de valores de nuestros brókeres.

La apertura con hueco de continuidad alcista, que sigue abierto consolidando el escenario, oscilando la jornada entre el mínimo de los 9.535 y el máximo del cierre en los 9.664 puntos. Magnífico cierre por hacerlo en la cresta de la ola marcando el máximo de la sesión y por haber vuelto a recuperar todas las referencias de control.

El aspecto técnico ha mejorado notablemente y vuelve a ser alcista, subiendo otro peldaño en la escalera de la recuperación. El mercado con la ayuda de la FED ha sido generoso iniciando una escapada que debería llevarnos hacia los 9.750 puntos, para definir desde ahí el siguiente movimiento.

La recomendación de carácter general tras la recuperación de los 9.440 puntos, pasa a ser la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no perdamos la zona de los 9.520 o si no podemos con los 9.750 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de los 9.380 y de los 9.230 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del jueves 12 al 19), finaliza con un avance de 392 puntos, equivalentes a una ganancia del 4,23 %, que deja al Ibex 35 con una subida de 1.497 puntos, que suponen una plusvalía anual del 18,33 %.

Telefónica. La recuperación de la cota de los 11,50 euros ha vuelto a meternos en la partida. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 11,40 euros.

Santander. Buscó apoyo en la media docena de euros, y tras marcar un mínimo, creo recordar, en los 6,02 se ha dado la vuelta. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,20 euros.

BBVA. Ha recuperado con mucha fuerza la cota de los 8,30 y vuelve camino de la prueba del nueve al grito de…Viva Méjico manito. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 8,40 para los medioplacistas o no pierda los 8,60 euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola. No termina de arrancar pese a la multitud de noticias favorables para el sector. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,50 euros.

Repsol. La superación de la zona de los 18,20 euros ha vuelto a invitar a mancharse la cartera con oro negro. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 18,20 para los medioplacistas o no pierda los 18,40 euros para los más inquietos.

Aprovecho la ocasión para agradecerles la paciencia que tienen al seguirme semana tras semana. Deseándoles lo mejor tanto a ustedes como a sus seres queridos. Felices Fiestas.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.