Mal de altura

El Ibex marca un nuevo máximo anual y se toma un respiro para celebrarlo recogiendo parte de la cosecha de plusvalías acumuladas. Las medidas de la Troika asumidas por el Gobierno van consiguiendo sus objetivos, las empresas cotizadas vuelven a ganar dinero a espuertas y por si alguno tenía dudas los Presupuestos Generales del Estado ponen los puntos sobre las íes, continuando con el desmantelamiento del llamado Estado del Bienestar, pero sin descuidar el bienestar de los servidores del Estado. Como muestra dos botones. El gasto militar es algo inferior a la suma del de Educación y Sanidad. Y mientras las ayudas a la Dependencia bajan el 47 %, las subvenciones a los partidos políticos suben el 28 %; hay que tener en cuenta que tocan elecciones europeas y eso acarrea muchos gastos.

Septiembre ha finalizado con una revalorización del 10,80 %, dejando un espectacular tercer trimestre con el 18,34 % de beneficios, barruntando con bastante claridad que hemos conseguido dejar atrás la recesión, pero falta la confirmación oficial del dato, aunque el final de la crisis será otro cantar y si le preguntáramos a los amigos del antiguo Hermano Lobo por su final, es posible que dijeran aquello de Auuuuuuuuuuuu.

El aspecto técnico sigue siendo alcista, y da la impresión que son muchos los gestores que se han perdido esta especie de “Rally de Navidad” iniciado a finales de junio, ya que los recortes duran menos que un caramelo a la puerta de un colegio y son aprovechados para incorporarse sin importar mucho el precio. En cualquier caso las referencias siguen siendo muy claras y tenemos zonas de soporte para dar y regalar, por lo que podemos volver a limitarnos a dejar crecer los beneficios y a cortar los pérdidas, famosa frase bursátil fácil de decir, pero difícil de cumplir, ya que al final casi todos acabamos haciendo lo contrario, es decir: cortando inmediatamente los beneficios y dejando crecer las pérdidas hasta el punto en que nos resulta casi imposible asumirlas.

La apertura con hueco de continuidad alcista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo de los 9.260 y el máximo anual en los 9.383, para acabar cerrando en los 9.292 puntos. Mal cierre por hacerlo por debajo de la media de la sesión, pero positivo por seguir respetando todas las referencias de control.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los inquietos mientras no perdamos la zona de los 8.990, (super inquietos 9.260), o si no podemos con los 9.380 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 8.770 y de los 8.430 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

Las semanas (del jueves 19 al 3), finalizan con un avance de 139 puntos, equivalentes a una ganancia del 1,52 %, que deja al Ibex 35 con una subida de 1.125 puntos, que suponen una plusvalía anual del 13,78 %.

Telefónica. Ha pasado de no poder con los once a acariciar la docena de euros, ojalá lo consiga. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 11,40 para los medioplacistas o no pierda los 11,70 euros para los perfiles más inquietos.

Santander. Por fin derribó la muralla de la media docena, que debería convertirse ahora en soporte de referencia. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 5,90 para los medioplacistas o no pierda los 6,10 euros para los perfiles más inquietos.

BBVA. Sigue dejando atrás a su colega cántabro y eso que descuenta diez céntimos del dividendo, ni que fuera de Bilbao. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 8,10 para los medioplacistas o no pierda los 8,30 euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola. Sigue, al igual que hace dos semanas, en la zona de resistencia de los 4,30 euros donde se juega el “to be or not to be”. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,10 para los medioplacistas o no pierda los 4,20 euros para los inquietos.

Repsol. Ha pasado de ser el buey fuerte de la manada que tiraba del carro a ser el más débil de los cinco a punto de quedarse descolgado. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 18,10 euros.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.

4 comentarios
  1. Rosa del cairo says:

    Y se le ha olvidado decir la creación de toda una generación de euroescepticos y de europeístas que hemos dejado de serlo al comprobar que la famosa Unión solo era para marcar el paso de la oca y ser los camareros de Europa.

  2. Antonio Moreno says:

    Que bonito suena todo. ¿y el despilfarro griego? ¿Y el español de los últimos años de zp? El problema es que para vivir por encima de nuestras posibilidades ingresamos 80 en impuestos y gastamos 100 y esos 20 nos los prestan y cada vez la deuda es mayor. Y los famosos mercados que nos prestan no están dispuestos a que sigamos siendo asi de manirrotos… es duro pero es la realidad. Hay que tener un estado del bienestar ajustado a lo que nos podamos permitir y destinar mas dinero a la economía productiva para que genere puestos de trabajo sin eso no hay nada que hacer. Pero para liberar dinero para la economía productiva no hay que subir los impuestos, hay que ajustar el estado del bienestar a lo que nos podamos permitir y empezar por una revolución en estado de las autonomías, en las empresas publicas, en el modo de funcionar como país (Menos AVE, menos televisiones autonómicas, menos consejos autonómicos de todo tipo, etc.) Si no conseguimos aumentar los ingresos via aumentar la actividad económica estamos perdidos… este estado del bienestar aguantará lo que aguante y luego la catástrofe y entonces nos acordaremos de lo que tenemos ahora. O trabajamos mas por menos y somos mas competitivos o no hay nada que hacer. El mundo va a una velocidad de vértigo y nosotros discutiendo sobre quien somos (si catalanes, si vascos, si españoles) o cuantos regalos de reyes queremos (Podemos)….

    • Max Demetrio Trueba says:

      Amigo, para qué tanta competencia, la economía debe resolver las necesidades humanas, no de las Corporaciones. La economía que se empeña en promover el neoliberalismo es la de la ganancia como un fin en sí misma, eso demuestra el nivel de decadencia humana en el que nos encontramos. Esta es la época donde las empresas ganan más que nunca, pero eso no se convierte en un beneficio para los ciudadanos de los países, sino para que 4 o 5 personas tengan más millones. O los países renuncian a ese discurso de la “competencia” (o sea competir a costa de que la gente viva en condiciones más precarias, para aumentar astronómicamente la riqueza) o no quedará planeta y lo poco que nos quedará es el mundo pobre y destartalado que tanto temen los capitalistas que acusan a Cuba y a Venezuela y la ex Unión Soviética.

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