Sin rumbo por el naufragio de las cotizaciones

Siempre un poco más lejos… es el título de una de mis historietas gráficas favoritas en la que el gran Hugo Pratt daba vida a una nueva entrega del aventurero Corto Maltés.

Nueva subasta de deuda con mayor demanda de la requerida y a un interés menor, que nos hace retroceder hasta 2010 y que seguramente llenará la boca de euforia a más de uno de nuestros representantes políticos, que negando la evidencia, no quieren ver que cada nueva subasta nos pone siempre un poco más lejos de poder pagar, ya que a estos niveles del ejercicio superamos en total los 900 mil millones de euros y equivale a más del 90 % de nuestro PIB, lo que hace prácticamente imposible poder hacerlo.

Imaginen lo que duraría en el mercado cualquier familia o empresa que tuviera que manejarse con esos números. Se rumorea que una de las hipótesis con las que están trabajando los asesores de Merkel, de cara a garantizar el cobro de sus deudas cuando nos rescaten, y dada la mala imagen y la pérdida de confianza que ha supuesto el robo a los depositantes chipriotas con más de cien mil euros; sería la de ponernos un impuesto sobre las viviendas en propiedad durante diez años. Por lo que ahí lo dejo, deseando de todo corazón que nunca ocurra, ni el rescate ni el impuesto; señal de que por fin habríamos conseguido ver la luz al final del túnel de esta larga crisis, tan mal gestionada tanto por los de la herencia recibida como por sus herederos.

El posible escenario alcista al que me refería en el último comentario, saltó hecho añicos con la pérdida de la cota de los 8.050, y ahora vagamos sin rumbo por el naufragio de las cotizaciones, intentando encontrar una playa en la que recoger los restos del desastre para calcular las pérdidas y poder volver a intentarlo. Por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde parece que estamos aguantando en la zona de los 7.800 puntos, pero invito a la prudencia, entre otras cosas porque pude ser el último clavo ardiendo al que sujetarnos.

La apertura con hueco de agotamiento de caída, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo de los 7.764 y el máximo de los 7.923, para acabar cerrando en los 7.812 puntos. Mal cierre por estar situados por debajo de la media de la sesión, y por habernos quedado huérfanos de referencias de control.

La recomendación de carácter general es la de LIQUIDEZ, o cortos los que los trabajan, salvo recuperación de la zona de los 7.940 puntos.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana, (del jueves 11 al 18), finaliza con un retroceso de 347 puntos, equivalentes a una pérdida del 4,25 %, que deja al Ibex 35 con una caída acumulada de 355 puntos, que suponen una minusvalía anual del 4,35 %.

Telefónica. Ha perdido por los pelos su última referencia de control. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 10,50 euros.

Santander. Ha vuelto a buscar apoyo en la cota de los 5,10, pero hay que tener en cuenta que sigue en plena ampliación del dividendo trimestral por lo que conviene descontar los quince céntimos de las referencias. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 5,25 euros.

BBVA. Es de los pocos que ha salvado su referencia semanal in extremis. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,70 euros.

Iberdrola. Vuelve a coquetear, al igual que casi todos los valores con su mejor soporte. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 3,70 euros.

Repsol. La pérdida de los 16,80 invitaba a la recogida de beneficios, que fue confirmada al olvidarse de los 16,50. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 16,30 euros.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.