Repetimos la semana de pasión

Malos tiempos para la lírica titulaba Bertold Brecht hace años uno de sus poemas, y el grupo Golpes Bajos se encargó de populizar la frase en una de sus canciones. Malos tiempos también para la ética, incluso para la estética, en un país que no lo es para los ahorradores, ni para los jóvenes, ni para los parados, ni para casi nadie entre los numerosos ciudadanos que intentamos sobrevivir llegando a fin de mes entre el asombro y el miedo.

Una subasta de deuda que no ha estado mal, en cuanto a la demanda y el interés pagado por ello, y que muchos se empeñan en celebrar como “éxito”, cuando la mejor subasta será la que no tengamos que celebrar porque hemos dejado de cavar en el pozo del endeudamiento salvaje. La ministra Bañez intenta convencernos de que no pasa nada porque casi la totalidad del fondo de reserva de la Seguridad Social esté invertido en nuestra propia Deuda; cerrando los ojos y los oídos ante la posibilidad de que la evolución de la crisis nos lleve a tener que plantearnos una quita como sucedió en Grecia, pero tranquilos que no somos Grecia, ni Chipre. Somos un país serio y eficiente aquí los depósitos están garantizados. Y si tienen alguna duda pregunten a los estafados por las participaciones preferentes y productos afines.

La sesión de ida y vuelta, ya que la posibilidad de la rebaja de un cuartillo en los tipos de interés en la reunión del Banco Central Europeo animó las cotizaciones en las primeras horas, hasta que las palabras de Draghi y un mal dato de empleo americano nos dejó de nuevo ante la realidad del espejo, apostando los inversores por recoger los escasos beneficios acumulados, antes de que se esfumasen como lágrimas en la lluvia que dirían los de Blade Runner.

El aspecto técnico que barruntaba caídas, desde antes de Semana Santa, ya no hay por donde cogerle, y sólo la posibilidad de realizar un doble suelo en la zona de los 7.800, o la recuperación de la cota de los 8.050 puntos, serían las señales que invitarían a tomar de nuevo posiciones en el mercado.

La apertura con hueco de agotamiento de caída, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo de los 7.821 y el máximo de los 8.040, para acabar cerrando en los 7.847 puntos. Mal cierre por estar situados por debajo de la media de la sesión, y por haber perdido todas las referencias de control.

La recomendación de carácter general es la de LIQUIDEZ, o cortos los que los trabajan, salvo recuperación de la zona de los 8.050 puntos.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana, (del jueves 28 al 4), finaliza con un retroceso de 72 puntos, equivalentes a una pérdida del 0,91 %, que deja al Ibex 35 con una caída acumulada de 320 puntos, que suponen una minusvalía anual del 3,91 %.

Telefónica. No ha podido respetar su referencia de control y cae en busca de nuevo suelo. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 10,50 euros.

Santander… eres novia del mar, la ciudad a tus pies que te invita a soñar… Liquidez salvo recuperación de la zona de los 5,30 euros.

BBVA. Otro que ha saltado por el puente olvidando sujetarse la cuerda al tobillo. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 6,80 euros.

Iberdrola. Se recomienda sola, pero más adelante cuando vuelva a recuperar alguna de sus referencias de control. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 3,70 euros.

Repsol. No hay paz para los inversores. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 16,10 euros.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.