Pío, pío que yo no he sido

Vaya semanita: el Ibex se apunta a la moda de negar la mayor y mientras se lo piensa ha dejado esfumarse todas las ganancias de enero con algo de propina. Se ha producido la tormenta perfecta o si lo prefieren “el cóctel del diablo”, porque hay razones para todos los gustos… no superación de resistencias y pérdida de soportes en el Ibex 35; techo en los índices americanos; malos resultados empresariales, muchos de ellos pese a las provisiones peores de lo esperado; finalización de la ley seca de las posiciones cortas; posible corrupción que pese al intento de frenada puede provocar cambios en el Gobierno en el momento que a cualquiera de los presuntos implicados les de por cantar La Traviata; plusvalías más que jugosas acumuladas desde el doble suelo de finales de julio; subida de la prima de riesgo y de la rentabilidad del bono a diez años; etc, etc…

Como ven casi cien motivos, que diría Sabina, para no seguir invirtiendo en nuestro bolsín y el dinero sin fronteras no se lo ha pensado dos veces para huir hacia otras zonas más cálidas y más seguras, en las que seguir intentando que funcione el criadero de billetes a pleno rendimiento.

El aspecto técnico por extraño que pueda parecer, y dado que una semana en bolsa puede ser mucho tiempo, ha hecho un movimiento muy curioso. La pérdida de los 8.180 puntos era una invitación a recoger la cosecha y abandonar el mercado, pero sin embargo el apoyo del martes 5 en los mínimos de los 7.895 y la posterior recuperación de la cota de los 7.930 puntos fue una señal de compra y de volver a intentar recomponer las carteras sin prisa pero sin pausa, y por supuesto con mucho miedo, porque en el caso de perder esa cota, volveríamos a la competición de slalom gigante en descenso libre y sin remontes.

La apertura con hueco de agotamiento de caída, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el mínimo del cierre en 8.005, y el máximo de los 8.160, para acabar cerrando en los 8.014 puntos. Mal cierre por estar situados por debajo de la media de la sesión, aunque positivo por seguir manteniendo la última referencia de control.

La recomendación de carácter general es la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 7.930 o si no podemos con los 8.160 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de la zona de los 7.930 puntos.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del jueves 31 al 7), finaliza con un retroceso de 348 puntos, equivalentes a una bajada del 4,16 %, que deja al Ibex 35 con una pérdida acumulada de 153 puntos, que suponen una minusvalía anual del 1,87 %.

Telefónica. Perdió su última referencia de control invitando a recoger las ganancias acumuladas. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 10,30 euros.

Santander. No pudo sostenerse en su frontera del miedo y baja en busca de alguna cama elástica desde la que poder rebotar. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 5,90 euros.

BBVA. Es el único del quinteto que ha sido capaz de mantener el tipo y no tengo que cambiarle la referencia de control. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los siete euros.

Iberdrola. Se apagó la luz que alumbraba los cuatro euros y se desliza por la pista en busca de un telesilla de urgencia. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 3,80 euros.

Repsol. No iba a ser menos que sus colegas y también se ha subido al trineo, veremos donde frena. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 15,80 euros.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.

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