No hay que lanzar las campanas al vuelo

Suavecito para arriba, para arriba, cantaba King Africa, y el Ibex contagiado del estribillo parece una bomba, o una traca retrasada de los fuegos artificiales de fin de año. En realidad estamos en los niveles de cierre de 2011, pero nos invade la euforia, tal vez por aquello de que la alegría va por barrios. El hecho de haber sido la peor bolsa del mundo en 2012 hace fijarse a muchos gestores internacionales en nosotros, unido a la bajada de la prima de riesgo que ha vuelto a niveles de marzo, sin olvidar la nueva normativa del Banco de España relativa a limitar los rendimientos de los depósitos a plazo fijo al 1,75 %, ni la caída libre en que sigue el ladrillo, han dejado a la renta variable casi como el único lugar para intentar que el fantasma de la inflación no devore nuestros cada vez más escasos ahorros.

En cualquier caso tendremos que esperar a la publicación de los resultados de las empresas cotizadas, para poder confirmar que los últimos avances responden a fundamentos reales, porque da la impresión que la economía real sigue estancada y mientras sigamos en recesión no hay que lanzar las campanas al vuelo, pero en lo que respecta a la bolsa, no queda otra que seguir bailando mientras suene la música, ajustando los stops de recogida de beneficios para que no se evaporen, recordando el comentario de Kennedy sobre el mercado: “Las acciones me recuerdan el juego de la cerilla, porque van pasando de mano en mano, hasta que al final alguien se quema los dedos”.

El aspecto técnico sigue mejorando, y aunque nada sube eternamente, tiene muy buen aspecto, por lo que no me extrañaría conseguir llegar hasta la zona de los 9200 puntos, siempre y cuando sigamos sin perder los 8.200 al cierre de la sesión o la referencia más adecuada en función de las plusvalías acumuladas y del perfil de riesgo de cada lector.

La apertura plana, oscilando la jornada entre el mínimo en 8.548, y el máximo de los 8.649, para acabar cerrando en 8.618 puntos. Buen cierre por estar situados por encima de la media de la sesión, y por seguir respetando todas las referencias de control.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 8.200, (super inquietos 8.470), o si no podemos con los 8.650 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de las zonas de los 8.150 y de los 8.030 puntos respectivamente.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del jueves 3 al 10), finaliza con un avance de 215 puntos, equivalentes a una subida del 2,56 %, que deja al Ibex 35 con una subida acumulada de 451 puntos, que suponen una plusvalía anual del 5,53 %.

Telefónica. Consiguió romper la resistencia de los 10,20, que le ha llevado en volandas hasta los once euros. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 10,30 para los medioplacistas o no pierda los 10,60 euros para los perfiles más inquietos.

Santander. Consolidando los últimos avances. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 5,90 para los medioplacistas o no pierda los 6,30 euros para los más inquietos.

BBVA. Ha descontado diez céntimos de dividendo y sigue como una moto camino de los ocho euros. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 6,90 para los medioplacistas o no pierda los 7,40 euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola. Se ha quedado parada tras el abono del dividendo. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los cuatro euros para los medioplacistas o no pierda los 4,10 para los más inquietos.

Repsol. Ha perdido el ritmo del baile dando el relevo a otros compañeros con más ganas de fiesta. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 15,60 para los medioplacistas o no pierda los 16,10 euros para los más inquietos.

Muchas gracias y feliz semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.