Rumore, parole, rumore

Los mercados esperan ansiosos alguna decisión que frene la sangría del “deudalismo”, pero parece que no hay ningún líder con las ideas claras, y se dedican en comandita a poner paños calientes a un enfermo grave, mientras disfrutan de cenas suculentas, sin ocultar sus preferencias deportivas, como vimos hace poco con las fotografías del G8 disfrutando de la final de la Champion.

Decía Winston Churchill, entre otras cosas Premio Nobel de literatura en 1953, que estadista era aquel que actuaba pensando en las próximas generaciones, y político el que lo hacia pensando en las siguientes elecciones. Y así nos va, porque aquí sólo piensan en ellos y en sus privilegios, comportándose como si fueran eternos, y confundiendo nuestros votos con cheques en blanco para hacer y recortar a su antojo.

El bolsín sigue tocado, y nada invita al entusiasmo, ya que semana tras semana volvemos a marcar nuevos mínimos anuales. Seguimos encerrados en un escalón lateral bajista, moviéndonos en un rango muy estrecho, que no terminamos de romper, limitados por la zona de los 6.870 y protegidos por los 6.350 puntos.

Hay mucho miedo a cual puede ser la situación real del sector bancario, (se acuerdan de aquello de las auditorías de infarto), y nadie quiere saber nada de todos aquellos valores con mucha deuda, que son casi todos, menos algunas excepciones, que curiosamente son los únicos que siguen teniendo buen aspecto.

La apertura con hueco de continuidad alcista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el máximo de los 6.612 y el mínimo en 6.458, para acabar cerrando en los 6.543 puntos. Mal cierre por estar situados por debajo de la media de la sesión, y por no haber sido capaces de recuperar, aunque estamos muy cerca, de la primera referencia de control.

La recomendación es la de LIQUIDEZ, o cortos los que los trabajan, salvo recuperación de la zona de los 6.560 puntos.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana finaliza con un retroceso de 24 puntos, equivalentes a una caída del 0,36%, que deja al Ibex 35 con una pérdida de 2.023 puntos, que suponen una minusvalía anual del 23,62%.

Telefónica. Ha bajado por increíble que pueda parecer hasta la zona de los 9.30, donde ha encontrado su cama elástica. Liquidez salvo recuperación de la zona de los 9,70 euros.

Santander. Sigue débil, pero rebotando una vez y otra desde la cota de los 4,50 euros. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,50 euros.

BBVA. Le cuesta mucho trabajo volver a jugar al cinquillo continuando dentro del mismo movimiento lateral. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 4,90 euros.

Iberdrola. Otro valor que no termina de encontrar su ritmo. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 3,40 euros.

Repsol. De tanto jugar con fuego se puede quemar las manos, o arder, todavía más, la cotización. Mantener mientras siga cerrando por encima de la zona de los 13,60 euros.

Muchas gracias y feliz fin de semana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.