De cabeza hacia la recesión

Se acaba el Carnaval y empieza la Cuaresma. El miércoles de ceniza ardió la sardina en Santa Cruz de Tenerife, dejando algún rescoldo de marcha para la piñata del fin de semana, y hoy han ardido las cotizaciones en la pira del Ibex 35. No hay paz para los cada vez menos ahorradores que siguen confiando en la renta variable, y los escasos beneficios acaban gastándoselos en tranquilizantes, psicólogos y cardiólogos.

Los datos de la Comisión desde Bruselas, unidos a los del FMI, el Banco de España, y el siempre fiable servicio de estudios del BBVA, nos llevan de cabeza hacia la recesión en el 2012, (dos trimestres seguidos con crecimiento negativo), y de momento ya llevamos casi todas las papeletas para la rifa de “La Chochona” con el -0.3% del último trimestre, y todo parece indicar que nos darán la medalla oficial cuando salgan los datos en abril.

La publicación de resultados, en la mayoría de los casos peores de lo esperado, ha sido la gota que ha colmado el vaso de las órdenes de venta. Se supone que todas las reformas, recortes de derechos, y sacrificios van encaminados, aparte de a reducir el déficit, a que las grandes empresas sigan ganando dinero a espuertas, y si eso también falla, es que muchas de las cosas que se están haciendo carecen de sentido, y en lugar de sacarnos del pozo, pueden seguir hundiéndonos cada vez más en la miseria.

Comenté hace meses que nos vamos pareciendo cada vez más a Japón. A ellos les estalló la burbuja inmobiliaria y financiera a principios de los 90 con un Nikkei en torno a los 40 mil puntos, y ayer cerró sobre 9.500, (sirva como ejemplo para los gestores que insisten para vender su productos, que la bolsa siempre sube a medio plazo). Es decir llevan si salir de la “L” más de veinte años, teniendo la ventaja sobre nosotros de ser un pueblo trabajador, culto, y honrado, donde la corrupción no está generalizada, y si se descubre algún caso suelen tener la delicadeza de dimitir, o de hacerse el “Hara-Kiri”, para salvar su honor y evitar gastos judiciales.

La apertura con hueco de continuidad bajista, que fue cerrado, oscilando la jornada entre el máximo de los 8.672 y el mínimo en 8.482, para acabar cerrando en los 8.527 puntos. Mal cierre por estar situados por debajo de la media de la sesión, y por haber perdido de nuevo todas las referencias de control.

La recomendación, de carácter general, tras la pérdida de la zona de los 8.610 puntos, pasa a ser la de LIQUIDEZ, o cortos los que los trabajan, salvo recuperación de los 8.600 puntos.

Los tres valores más alcistas fueron…

Inditex. Menos mal que hay algunos que se salvan del naufragio. La recomendación es la de MANTENER mientras siga cerrando por encima de la zona de los 67,60 para los medioplacistas, o no pierda los 69,10 euros para los más inquietos.

Enagás. Manteniendo el tipo igual es porque parece que nos espera un ejercicio volátil y caliente. La recomendación es la de MANTENER mientras siga cerrando por encima de la zona de los 14,30 para los medioplacistas o no pierda los 14,60 euros para los más inquietos.

Bankia. Columpiándose en la peligrosa zona de los tres euros, menos mal que el cuidador ha conseguido salvar el tipo. La recomendación es la de LIQUIDEZ salvo recuperación de la zona de los 3,10 euros.

Los tres valores más bajistas han sido…

Abengoa. Malos tiempos para todo aquello que tenga algo que ver con las energías renovables. La recomendación es la de LIQUIDEZ salvo recuperación de la zona de los 15,50 euros.

Sacyr Vallehermoso. Parece que se va apagando la buena estrella, y los rebotes son cada vez más caóticos. La recomendación es la de LIQUIDEZ salvo recuperación de la zona de los 3,20 euros.

Gamesa. La publicación de resultados ha hecho que el viento se lleve por delante su cotización. La recomendación es la de LIQUIDEZ salvo recuperación de la zona de los tres euros.

Muchas gracias y hasta mañana.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.

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