Manfredo, de Lord Byron, un Fausto al modo británico

Es conocido el gusto romántico por lo oculto pero, sobre todo, por los personajes rebeldes y atormentados que viven al margen de la sociedad y sus normas. Uno de los autores que mejor personifican esto en su vida y en su obra es Lord Bayron, que, en 'Manfredo', nos ofrece un potente carácter amargado por la culpa.

Es conocido el gusto de los románticos por las ciencias ocultas pero, sobre todo, por los personajes rebeldes al margen de la sociedad y capaces de desafiar incluso a las fuerzas desconocidas que rigen el destino humano. El caso más evidente de todo ello es, sin duda, el don Juan Tenorio de José Zorrilla, cuya figura ha sido mil veces recreada y versionada por otros autores.

Uno de los que lo hizo y, además, constituye, en su misma personalidad, encarnación de estos rasgos es George Gordon Byron, Lord Byron (Londres, 1788-1824), cuya vida representa como pocas el espíritu romántico de su tiempo. Imbuido, como otros autores británicos (más tarde lo sería Oscar Wilde), de ese regusto por escandalizar a sus pacatos conciudadanos y así rodear su figura de un aura demoníaca en la que había mucho de pose, Byron es hoy más conocido por ello que por su obra literaria.

Foto de un monumento a Lord Byron

Monumento a Lord Byron en Londres

Sin embargo, nos hallamos ante uno de los más importantes poetas de la literatura inglesa y, por supuesto, ante una de las grandes personalidades del Romanticismo. Aunque ya era una figura socialmente conocida –en 1809, ocupó un escaño en la Cámara de los Lores y su conducta había despertado la indignación de la aristocracia británica-, su fama como lírico se inicia en 1812, con la publicación de 'Las peregrinaciones de Childe Harold', cuatro cantos en los que se narran los viajes y reflexiones del protagonista, trasunto del propio Byron y primer ejemplo del llamado héroe byroniano.

Es ésta una figura que se reproduce en el drama 'Manfredo'. Se trata de un joven que rechaza el contacto con la humanidad, de emociones tormentosas y que se halla dominado por un profundo complejo de culpa procedente de algún hecho de su pasado. Así es el protagonista de 'Manfredo', un noble que vive apartado del mundo en los Alpes suizos y que padece grandes remordimientos que quizá estén relacionados con la muerte de su amada Astarté.

Como el Fausto de Goethe, decide recurrir a los espíritus: si éste lo hace para lograr el triunfo mundano, Manfredo lo hará para que le ayuden a reparar el daño pasado y así recuperar la paz. Sin embargo, las siete fuerzas que se le aparecen tan sólo controlan lo material y en nada pueden ayudarlo. Nos hallamos, en suma, ante un drama puramente romántico cuyo protagonista constituye un interesante carácter que encarna la rebeldía ante el sufrimiento.

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: English History.

Foto: Metro Centric.