La ópera de dos centavos, el drama épico de Bertold Brecht

Como los restantes géneros literarios, el teatro sufrió una revolución durante las primeras décadas del siglo XX. Una de las principales figuras de este proceso renovador fue el alemán Bertold Brecht con su llamado "teatro épico", del que es buena muestra 'La ópera de dos centavos' que aquí analizamos.

El género teatral no podía abstraerse de la revolución artística y literaria que se produjo a principios del siglo XX con la aparición de las vanguardias y otros movimientos que reaccionaban frente al Realismo anterior. Así, por ejemplo, Alfred Jarry sentó un precedente del "Teatro del Absurdo" con su 'Ubú Rey' o Antonin Artaud escandalizó al público con su "Teatro de la Crueldad". Pero el gran renovador de la dramaturgia en el periodo de entreguerras fue un alemán.

Se trata de Bertold Brecht (Augsburgo, 1898-1956), creador de un teatro que se ha bautizado como "épico" por distanciar al espectador de lo que ocurre en la escena con objeto de que éste juzgue de forma fría los acontecimientos. Frente al espectáculo dramático tradicional, Brecht se sirve de diferentes recursos para evitar que la obra sugestione al público, condicionando su pensamiento: cuenta de antemano lo que va a suceder, rompe el desarrollo de la trama introduciendo canciones o recitados o incluso muestra carteles que invitan a reflexionar al espectador.

Foto del Theater am Schiffbauerdamm

Una vista del Theater am Schiffbauerdamm, donde se estrenó la obra

El resultado es un teatro de crítica social que parte de postulados marxistas para presentar al Hombre como una criatura que debe luchar constantemente contra la sociedad, dominada por la explotación y el dinero. Pero sus protagonistas tampoco resultan héroes positivos sino un perfecto reflejo de las contradicciones humanas y de los conflictos sociales. Además, Brecht no aporta soluciones, se queda en la crítica de la sociedad moderna, y es el público quién debe buscarlas.

Buena muestra de todo ello es 'La ópera de los dos centavos', drama con música estrenado en el Theater am Schiffbauerdamm de Berlín en 1928, antes del exilio de su escritor a causa de la llegada del régimen nazi. No encontramos en el Londres victoriano, por cuyos bajos fondos pulula Macheath, un criminal sin ninguna ética y, por tanto, escasamente heróico. Este sujeto, también llamado "Mack el Navaja", se casa con Polly, a la sazón hija del mafioso que controla los bajos fondos. Éste, descontento con la boda, trata por todos los medios que el protagonista sea apresado y colgado.

Aunque su objetivo se ve obstaculizado por "Tiger" Brown, el jefe de policía y antiguo colega de armas de Macheath, éste es encarcelado pero el final oculta un desenlace sorprendente. Se trata, en suma, de un curioso argumento que plantea una cuestión al espectador: ¿quién es mayor delincuente, el que realiza el delito físico o la persona de elevada posición social que lo dirige y ampara?

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: Alternativa Teatral.

Foto: Budgetplaces.com.