Castalia publica una antología de Gabriel Celaya

La obra del poeta vasco Gabriel Celaya representa como pocas las distintas corrientes estéticas que ha seguido la lírica española a lo largo del siglo XX. Ahora la editorial Castalia publica una completa antología de su creación bajo el título de 'Trayectoria poética' que recupera muchas de sus mejores composiciones.

Hernani

Una vista de Hernani, donde nació Gabriel Celaya

La trágica Guerra Civil española supuso, en el campo literario, un corte violento respecto a las formas que venían cultivándose. Tras el conflicto, algunos escritores como Federico García Lorca o Ramiro de Maeztu habían muerto, otros como Pedro Salinas o Juan Ramón Jiménez se habían exiliado y los que permanecieron en España se hallaban sumidos en una parálisis creativa causada por la tragedia. En consecuencia, la literatura también tardó unos años en recuperarse.

En su resurgir, tuvieron un destacado papel aquellos autores que habían iniciado su trayectoria antes de la guerra y, poco a poco, volvieron a retomar su actividad creativa. Entre ellos y, en cuanto a la lírica, uno de los que ejerció mayor protagonismo fue el vasco Gabriel Celaya (Hernani, 1911-1991), del que ahora la editorial Castalia publica una completa antología titulada 'Trayectoria poética'.

Celaya fue huésped de la Residencia de Estudiantes, donde coincidió con otras figuras de la literatura como el citado García Lorca. Ya antes del conflicto había aparecido su primer volumen de poemas, 'Marea del silencio'. Pero sería tras él cuando comenzaría a adquirir un valor lírico que se extiende hasta su muerte, con una producción que recorre, prácticamente, todas las tendencias que la poesía española atravesó desde 1939 hasta fines del siglo XX. Además, fundó junto a su esposa, Amparo Gastón, la colección de lírica Norte, para la que tradujo composiciones de grandes poetas como Rainer María Rilke, Arthur Rimbaud o Paul Eluard, contribuyendo así a su conocimiento en España.

Por entonces, también publica 'Movimientos elementales' o 'Tranquilamente hablando', poemarios en los que halla su voz propia caracterizada por una expresión sencilla y humana que, a veces, se ha tachado de prosaica. A ello ha contribuido no poco el hecho de que se erigiese en uno de los máximos representantes de la llamada "poesía social", aquélla que surge en los años cincuenta con intención de denuncia y, en último término, de cambiar el mundo, aunque para ello el autor deba renunciar a metas estéticas.

Monumento a Rimbaud

Celaya fue un excelente traductor de Rimbaud. En la foto, monumento a este poeta francés en París

A esta etapa pertenecen composiciones como 'La poesía es un arma cargada de futuro' y libros como 'Las cartas boca arriba', 'Cantos íberos' y 'Episodios nacionales'. Pero quizá el más expresivo de sus intenciones sea 'De claro en claro', que obtuvo el Premio de la Crítica en 1956. Es una época en que Celaya manifiesta que "un poeta es, por de pronto, un hombre" y "ningún hombre puede permanecer neutral". En consecuencia, la poesía debe "tomar partido" ante el mundo que la rodea. Sin embargo, esta lírica de corte comprometido y prosaico tenía escaso recorrido, pues no es el género más adecuado para esos fines.

Así, el poeta vasco evolucionaría hacia otras formas como la intimista de 'Cantata en Aleixandre' o 'La linterna sorda' y el vanguardismo de 'Campos semánticos'. Constituye, en definitiva y como decíamos, la obra de Gabriel Celaya una perfecta muestra de todas las corrientes estéticas que atraviesa la lírica española a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Una creación rica y variada que fue reconocida, en 1986, con el Premio Nacional de las Letras Españolas entregado por el Ministerio de Cultura.

Fuente: Web dedicada a Gabriel Celaya.

Fotos: Dantzan y NealeA.