El perro de Dios, de Patrick Bard

El perro de Dios, la nueva novela de Patrick Bard aporta una visión alternativa de la leyenda de la Bestia de Gévaudan que aterrorizó a la sociedad francesa del siglo XVIII, sembrando un rato de más de 130 cadáveres. A través de la historia del sacerdote Antonin Pages, Bard nos ofrece una perspectiva nunca antes abordada: la del papel que jugó la Iglesia en la información sobre estos crímenes.

La llegada de las vacaciones dispara la oferta de lectura para todos los públicos. Aventuras, misterio, romance y terror se dan la mano en estas fechas para hacernos pasar un buen rato en los calurosos días de asueto que son las vacaciones veraniegas. El perro de Dios, la nueva novela de Patrick Bard editada en nuestro país por Grijalbo, promete ser uno de esos libros que nos dejaran pegados a sus páginas estos días de descanso, y quién sabe si también hacer que nos recorra el cuerpo algún que otro escalofrío.

Los ingredientes para ello no le faltan. Con una buena dosis de intriga, un poquito de aventura y una gran cantidad de fuerza narrativa, Bard ha logrado crear una historia en la que el miedo y el misterio se dan la mano y caminan juntos.
La trama comienza en 1798, cuando las tropas de Napoleón preparan el asedio a la ciudad de Roma. Mientras eso sucede, el sacerdote francés Antonin Fages intenta salvar de la biblioteca del Vaticano tantos libros y escritos como sea posible antes de que sean destruidos por el ejército invasor. Tras librarse de una emboscada que bien le podría haber costado la muerte, Fages revivirá un infierno que creía olvidado y que se manifiesta en forma de manuscrito que posee una nueva y definitiva pista sobre un caso que 30 años atrás marcó su juventud: el de un ser mitad hombre y mitad animal que dejaba a su paso un rastro de cadáveres ferozmente mutilados.

Acompañado por el recuerdo imborrable de su enfrentamiento con aquel ser innombrable y por la visión de una madriguera llena de huesos e incógnitas, el sacerdote recorrerá las calles de Roma escondiéndose de los invasores franceses e intentando huir de sí mismo y del recuerdo de lo que ha visto en ese manuscrito maldito que le condena a la peor de la incertidumbres.


La leyenda en la que nos sumerge Patrick Bard a través de las averiguaciones de este sacerdote no es otra que la mítica historia de  'la Bestia de Gévaudan' que durante años atemorizó a la Francia del siglo XVIII, que cerraba con miedo los ojos temiendo el ataque de ese animal que muchos describieron como “una pelambrera de la que emergen dos ojos amarillos” o de la que se decía que “sólo un ser con algo de humano podría ser capaz de despedazar un cuerpo de aquella manera”.

A lo largo de los años, han sido muchas las obras que han hablado de la Bestia a la que también se ha calificado como 'La Calamidad de Dios' o 'el Apocalipsis', y a la que se le atribuye la muerte de más de 130 campesinos, en su mayoría mujeres y niños, que fueron encontrados despedazados por los dientes de algún animal. En algunos casos las víctimas fueron encontradas decapitadas o partidas por la mitad, aumentado el miedo de los aldeanos que temían correr la misma suerte que sus vecinos al caer la noche.

De hecho, no es extraño que la literatura se haya interesado por este fenómeno ya que el asunto de 'la Bestia de Gévaudan' traspasó fronteras y llegó a considerarse un problema serio para el gobierno de Luis XV, entonces recién salido de la Guerra de los Siete Años. Las potencias extranjeras comentaban jocosas cómo el ejército francés podía pensar siquiera en la victoria si sus mejores tropas no eran capaces de capturar un "simple" lobo en mitad de su propio país. Muchas de las obras, en un intento por buscar un responsable de estas muertes,  destacan el hecho de que la mayoría de víctimas mortales fueran mujeres y niños, algunas de las cuales presentaban signos evidentes de haber sufrido abusos sexuales antes o después de su muerte, hace creíble pensar que una o más personas, aprovechándose de las circunstancias, dieran rienda suelta a sus peores instintos, violando, asesinando y mutilando a varias de las víctimas atribuidas a la bestia.

Sin embargo, lejos de hacer en los tópicos que buscan atribuir la identidad de la bestia a un cruce entre lobo y perro, a animales exóticos hasta entonces desconocidos o a las propias manadas de lobos que habitaban la zona, El perro de Dios consigue aportar una visión de la leyenda: la del papel de la Iglesia, que por aquel entonces se sirvió de los ataques para convencer a los campesinos de que las muertes tenían un carácter divino y que , de alguna manera, eran un mensaje de Dios que les castigaba por sus pecados.

A través de la historia de Fages, Patrick Bard explora aspectos hasta ahora no analizados de la leyenda como el hecho de que, desobedeciendo al rey, la Iglesia se apresuraba a enterrar a las víctimas sin que los cadáveres pudieran ser sometidos a un examen, algo que estipulaba la ley real para todos los casos de muerte violenta. Sin embargo, Bard no se detiene únicamente en estos crímenes, sino que, como ya ocurre en otros títulos suyos, reflexiona sobre la utilización del miedo como medio para ejercer el poder, sobre la legitimación de la violencia por parte de la religión o sobre el pillaje de la riqueza.

El autor

Para Patrick Bard nacido en 1958 en Montreuil-sous-Bois, Francia la literatura no es algo nuevo. Este periodista y fotógrafo profesional es también autor de innumerables artículos en la prensa francesa y extranjera, además de cuentos que han sido adaptados para el teatro y con los que siempre ha querido llamar la atención acerca de los crímenes y las situaciones de injusticia cometidos en distintas regiones del mundo, de hecho, desde los comienzos de su carrera, Bard cultivó el fotorreportaje de investigación con una postura clara de denuncia antes los distintos abusos en el mundo.

Esta postura fue también la que le condujo a la escritura de su primera novela La Frontera editada en nuestro país por Grijalbo, 2004) sobre los asesinatos de Ciudad Juárez, México, que recibió el premio a la novela policial Michel-Lebrun en 2002 y que le supuso u reconocimiento internacional al tiempo que llamó la atención de la sociedad sobre este problema recurrente en Juárez que muchas veces, debido a esta misma recurrencia, acaba por ser silenciado.

Actualmente es el responsable de la Asociación Nacional de Periodistas, Reporteros, Fotógrafos y Cineastas

Enlaces relacionados

Información sobre la Bestia de Gévaudan: http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2010/03/19/la-bestia-de-gevaudan/

Documento sobre la bestia de Gevaudan