Caligrafía de los sueños, de Juan Marsé

"Caligrafía de los sueños" es la última obra del ganador del Premio Cervantes 2009 Juan Marsé, en la que juega con el lector y el protagonismo de los personajes, rezumando optimismo, luz y esperanza al llevarnos nuevamente a nuestra niñez.

"Caligrafía de los sueños", de Juan Marsé, no es ningún libro que hable sobre cómo descifrar esos sueños que Morfeo nos trae cada noche a la almohada. Es un libro que trata sobre la generación de los años cuarenta que alimentó sus sueños en los cines de la periferia y en las calles grises de una ciudad en la que el futuro  parecía improbable.

Es sobre todo, una novela sobre la iniciación al deseo y a la escritura, pues está escrito bajo la perspectiva de Ringo, un chiquillo de quince años que pasa las horas muertas en el bar de la señora Paquita. En esa taberna del barrio de Gracia, es testigo de la historia de amor entre Vicky Mir y el señor Alonso: ella, una mujer entrada en años y en carnes y él, un cincuentón apuesto que se instalará en su casa.

"Caligrafía de los sueños", de Juan Marsé

Sin embargo, pese a que se desarrolla la historia de amor, un domingo por la tarde ocurre algo inesperado: Vicky se tira a las vías del tranvía, en un intento desesperado por suicidarse, que terminará en algo imposible. El señor Alonso desaparecerá de su vida, sin tan siquiera dejar una carta, que Vicky esperará y deseará hasta la locura.

La obra del Premio Cervantes 2009, Juan Marsé, juega con el lector y el protagonismo de los personajes. Ringo es el centro de todo, el álter ego de Marsé, un chaval adoptado que quiso ser pianista, que quiso ser escritor y acabó trabajando en un ultramarinos. La historia de amor de la señora Mir y el señor Alonso, sólo será la excusa perfecta que sustentar las vivencias del chico y sus sencillas ilusiones.

Marsé crea un personaje encantador, inocente, una criatura que ha cometido dos errores en su vida y que le persiguen en su juventud. Afortunadamente, el segundo puede solucionarse todavía, a su manera, y a ello entrega su talento de aprendiz de escritor.

Esta obra es la más autobiográfica del autor de "Canciones de amor en Lolita's Club" y él mismo reconoce que se basa en imágenes recordadas, en escenas acumuladas a las que le ha dado un sentido, unas circunstancias.

Esta obra atrapa al lector, llevándolo de nuevo a su niñez y le vuelve a descubrir los nubarrones que puede tener el mundo adulto. Pero, aunque repleta de elementos tristes, la historia de "Caligrafía de los sueños" resulta bella pues rezuma optimismo, luz pero, sobre todo, esperanza.