‘Tarzán de los monos’, de Edgar Rice Burroughs

Tarzán es, sin duda, uno de los personajes de ficción más populares de todos los tiempos. A ello ha colaborado en gran medida el cine, pero, como en muchos otros casos, antes que el celuloide estuvo el libro. El personaje creado por Burroughs tuvo su aparición en 'Tarzán de los monos', primera novela de la serie y en la que conocemos los orígenes del personaje. Es, por tanto, la novela canónica que nos permitirá comprender todas las posteriores.

La figura de Tarzán es tan popular que no resulta fácil escribir sobre ella. Niños y mayores de muchas generaciones hemos disfrutado con sus aventuras, en compañía de Jane, su hijo Boy y la genial mona Chita. Y, probablemente, estamos ante el caso, tan común en la literatura, del personaje que supera a su creador, independizándose de él y alcanzando mucha más fama.

En efecto, seguramente, muchos de los que conocen a Tarzán no sabrán que fue inventado por Edgar Rice Burroughs (Chicago, 1875 – 1950). Éste, cuya vida casi iguala en aventuras a su creación, fue soldado del mítico Séptimo de Caballería y llegó a luchar contra los Apaches. Más tarde, con sus primeros éxitos literarios, se asentó y vivió el resto de sus días consagrado a la escritura.

Además del ciclo de Tarzán, Burroughs escribió obras de ciencia ficción y novelas del oeste, todo lo cual le reportó importantes beneficios económicos, pero si ha pasado a la posteridad es, sin duda, por el niño abandonado en la selva al que crían los animales.

El personaje se basa en teorías de “darwinismo social” sobre la evolución humana y se inscribe en toda una serie de héroes criados por animales en la que se incluyen, entre otros, Rómulo y Remo, legendarios fundadores de Roma y el Mowgli de ‘El libro de la selva’.

‘Tarzán de los monos’ fue publicada en 1914 y es la primera novela de la serie del personaje. Cuenta como una pareja de aristócratas ingleses son abandonados en la selva con su hijo. Cuando éstos mueren, el niño es adoptado por un grupo de primates, los “Mangani”, especie -según el autor- desconocida y más evolucionada que otros homínidos, que lo crían y educan. El muchacho crece fuerte y ágil y, a la par que aprende a vivir en la selva, se forma leyendo libros dejados por sus padres –nada que ver, por tanto, con la versión cinematográfica del personaje que habla con dificultad-. A pesar de las reticencias iniciales del jefe de la manada, Kerchak, Tarzán acabará siendo aceptado como uno más de ellos.

Una expedición que se adentra en la jungla vendrá a quebrar la armonía. Pero con ella viene Jane y permitirá descubrir al “hombre-mono” quién es realmente.

En conjunto, la obra es un canto de exaltación a la naturaleza y a la sencillez y limpieza de espíritu de las personas, a la par que una novela de aventuras cuyo éxito provocaría un ingente número de continuaciones en las que disfrutar de las aventuras del muchacho perdido en la selva.

Lectura de la obra | 'Tarzán de los monos', en Librosgratisweb