'La casa de Quirós', de Carlos Arniches

Magistral autor de comedias, Arniches nos ofrece en esta obra una hilarante historia de Romeo Y Julieta en versión rural.

Valle en Somiedo

En el rico panorama del teatro español, el sainete es un género que tuvo gran aceptación entre el público. Podría definirse como pieza cómica y breve de carácter popular y costumbrista cuyas raíces se hallan en el "entremés" del Siglo de Oro, al que vino a sustituir. Aunque tuvo otros cultivadores, quien le confirió categoría de género literario fue Ramón de la Cruz en el siglo XVIII con los ambientados en el Madrid castizo.

Tras la muerte de éste, cayó en decadencia. Sería, precisamente Carlos Arniches (Alicante, 1866-1943) quien consiguiera revitalizarlo hasta lograr que viviese una nueva época brillante. Y no deja de resultar curioso que fuera un levantino quien recreara las costumbres y la forma de hablar de las clases populares madrileñas.

Autor especialmente dotado para la comedia, Arniches dominaba a la perfección los recursos de la comicidad y las técnicas teatrales. Pero, por encima de ello, era un dramaturgo de talla, capaz de crear también piezas serias como 'La señorita de Trévelez', que trata sobre una broma cruel que una pandilla de ociosos gasta a una mujer madura y poco agraciada, o 'Los caciques', obra regeneracionista que critica la situación política de la España de su tiempo. Sin embargo, el éxito obtenido con sus piezas cómicas hizo que se prodigase mucho más en éstas.

Así, escribió un sinfín de comedias entre las que destacan los citados sainetes: 'El santo de la Isidra', 'Serafín el pinturero', 'El señor Adrián, el primo', 'Don Quintín el amargao' o 'El solar de Mediacapa', por ejemplo. Pero también creó buen número de comedias asainetadas que ambientó en diferentes lugares de la geografía española. En 'La casa de Quirós', estrenada en el Teatro Cómico de Madrid el veinte de noviembre de 1915, nos traslada a una pequeña localidad asturiana. En ella vive el señor don Gil de Quirós, orgulloso de sus orígenes aristocráticos y de ideas casi feudales.

Sin embargo, todo se complica cuando su hija Sol se enamora de un joven de la población que, pese a tener dinero, carece de pedigrí aristocrático. El altivo caballero se opone radicalmente a la boda entre los muchachos y, para acabar de complicarlo, éstos acuden al párroco para que haga de intermediario. Se trata, en suma, de una suerte de 'Romeo y Julieta' en versión moderna y rural que desborda comicidad. Impagables son, además, algunos de los personajes secundarios, profundamente rústicos, que intervienen en la acción.

Fuente: Asociación Cultural Alicante Vivo.

Foto: Ignorant Walking.