Ismaelillo de José Martí

José Martí fue uno de los pensadores más importantes de América Latina durante la Edad Contemporánea. Suya fue la idea de diferenciar la América Anglosajona de la América Latina, para así evitar que su tierra natal, Cuba, acabara cayendo presa de las garras del gigante imperialista norteamericano, cosa que acabó sucediendo. Además, también fue uno de los poetas modernistas más importantes de América.

El hijo del poeta José Martí, a quien va dedicado Ismaelillo

A finales del siglo XIX surgió un movimiento literario denominado modernismo. De él surgieron autores extraordinarios como Rubén Darío, Manuel Machado o José Martí, del que trataremos a continuación una de su obras más relevantes. El modelo lírico modernista se impuso a partir de 1875 y estuvo vigente hasta la Primera Guerra Mundial, cuando la tragedia humana rompió la espiritualidad modernista. El modernismo surgió como una crítica hacia los modelos burgueses del siglo XIX: rechaza por completo el industrialismo y la sociedad que lo rodea. Este movimiento literario es por definición antipositivista, antiutilitarista y antinaturalista. Podría decirse que no es una escuela literaria, sino una sensibilidad y una actitud crítica ante la vida.

Entre las influencias más directas que poseen los autores modernistas encontramos algunos de gran relevancia como Verlaine, Malraux, Victor Hugo o Gustavo Adolfo Bécquer. La obra poética de este escritor sevillano será decisiva para todo el grupo de modernistas. Fallecido poco antes de que este movimiento literario surgiese, Bécquer representó un punto de inflexión entre la poesía popular realista y la poesía íntima modernista. Los autores modernistas pretenden, al igual que el verso de Bécquer, redescubrir la belleza sepultada por la poesía burguesa. En definitiva, se podría decir que el modernismo es el arte por el arte.


José Martí (La Habana, 1853 – Dos Ríos, 1895) fue uno de los personajes clave en la independencia de Cuba. Fue un gran periodista, novelista, dramaturgo, pero, sobre todo, poeta. Se puede decir que fue uno de los que mejor recogieron la herencia de Gustavo Adolfo Bécquer. A parte de algunas obras destacables como La Edad de Oro, Versos libres o Versos sencillos, su texto más influyente fue Ismaelillo. Escrito en 1882, esta obra, cuyo título alude al episodio bíblico sobre Ismael y Agra, representa la inauguración del modernismo literario en Hispanoamérica. Ismaelillo es un conjunto de quince poemas dedicados a su hijo, a quien ve a través de pasajes oníricos, como único refugio frente al mundo hostil que rechaza. Por aquel entonces, José Martí se encontraba exiliado. Y es que además de literato, Martí también fue un gran político. La mayor parte de su vida la pasó alejado de su Cuba natal, emigrando a España, México, Guatemala, Venezuela y Estados Unidos. Su posición crítica frente a la invasión de potencias extranjeras fue decisiva en la independencia de Cuba. A parte de por sus obras, Martí siempre será recordado por aquel discurso en el que exaltó los valores de “nuestra América” frente a la América yanki. Sin duda, José Marí fue un ejemplo de compromiso para el resto de americanos.

Foto: unknown