Como se arranca el hierro de una herida, de Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer ejerció un papel muy importante en la poesía española. A su extraordinaria calidad lírica, añade su carácter de renovador del género, por entonces anquilosado en las últimas manifestaciones románticas. Buena muestra de ello es el poema Como se arranca el hierro de una herida.

A mediados del siglo XIX, la lírica española seguía transitando por los cauces de un Romanticismo ya caduco y que pervivía merced a la exageración de sus rasgos más superficiales: la excesiva ampulosidad, los tonos exaltados y los temas trágicos.

Sin embargo, en este ambiente, surgen dos poetas que constituyen a un tiempo el final de aquella lírica y el inicio de la moderna. Una de ellas es Rosalía de Castro, la cantora de la 'saudade' gallega, y el otro, el sevillano Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870), que proporciona a la poesía los tonos íntimos y el lenguaje sencillo que, durante el Romanticismo, habían quedado en desuso.

Paisaje de Sevilla con la Giralda destacada

Paisaje de Sevilla, ciudad natal de Bécquer, con la Giralda destacándose sobre los tejados

Y es que lo primero que llama la atención en Bécquer es su originalidad. Es cierta y se ha demostrado la influencia que sobre él ejerció la lírica del germano Heinrich Heine, otro extraordinario poeta. No obstante, ello no descalifica en absoluto a aquélla.

Todos los poetas beben de una tradición, ya sea la de sus contemporáneos o una anterior. Si no hubiera existido Petrarca, la poesía de Garcilaso de la Vega habría sido distinta y, a su vez, la de aquél no sería igual si previamente no hubiera habido un Dante Alighieri. Por tanto, el hecho de que Bécquer se viera influido por otros poetas no desmerece en absoluto su plena originalidad.

En un tiempo en que la lírica tronaba en largos versos repletos de fastos y hazañas y rimados, en ocasiones, de forma ripiosa, la de Bécquer ofrece todo lo contrario. Se trata de una poesía subjetiva, íntima, y encuadrada en formas sencillas y versos de rima libre. Son composiciones que sugieren mucho más de lo que dicen y que poseen una extraordinaria armonía.

No es de extrañar, por ello, que, en palabras de otro gran lírico, Luis Cernuda, la poesía de Bécquer desempeñe, en la época moderna, el mismo papel que la de Garcilaso en la clásica. En efecto, del sevillano se empaparon los modernistas, Machado, Juan Ramón Jiménez e incluso los poetas de la Generación del Veintisiete, y la lírica española moderna no se concibe sin la existencia de aquél.

La gran creación lírica de Bécquer son las Rimas, publicadas inicialmente como El libro de los gorriones, a la que pertenece Como se arranca el hierro de una herida, una bella composición que trata acerca de un desengaño amoroso, que obliga al poeta a desgarrar su corazón arrancándose de él a la amada.

En ella se encuentran presentes todos los rasgos apuntados: la subjetividad del enamorado, la aparente sencillez formal fruto de una fuerte condensación y una tenue musicalidad muy hermosa. Sin duda, se trata de una poesía excepcional.

Podéis leer el poema aquí.

Fuente: Cervantes Virtual.

Foto: Sevilla: Marco Osorno Marín en Artelista.