'Anáfora', de Elisabeth Bishop

'Anáfora', de Elisabeth Bishop es un poema metáfisico donde la repetición cotidiana de cada día se actualiza en la metáfora de una anáfora, pues hay elementos en la realidad que hacen cuestionarse al yo poético por el origen y destino de la fuente de energía que mueve a todas las existencias del mundo desde que comienza un nuevo día, mientras la maravilla es sopesada por el tedio que le causa la repetición de lo conocido.

"Elisabeth Bishop (Estados Unidos, 1911-1979)"

"Elisabeth Bishop (Estados Unidos, 1911-1979)"

Elisabeth Bishop (Estados Unidos, 1911-1979) fue una reconocida poeta modernista norteamericana que ganó el
premio Pulitzer de poesía. En su poema 'Anáfora' recrea el hecho de comenzar cada día como un acontecimiento recurrente que enuncia con sinestesias de imágenes visuales y acústicas. Todo este proceso constituye un continuum cuya fuente de origen es un misterio para el yo poético, también se pregunta si el día está destinado para alguna existencia mundana en especial, quien podría ser conciente de esto que se hace perpetuo.

Este es un poema metafísico, que plantea la equivalencia entre la figura literaria de la anáfora o la repetición de frases o partes de ellas, con el recomenzar el día de una forma que parece una costumbre, porque el yo poético encuentra similitudes entre el ayer y hoy, repeticiones de vivencias, de espacios y tiempos que emergen de la realidad, haciéndose presentes como un estado de conciencia. Se puede apreciar que este poema toma distancia del carpe diem, pues no hay la aprensión por comenzar el nuevo día, sino cierta tendencia hacia la contingencia del tedio.


Recibimiento del día

"Elisabeth Bishop"

"Elisabeth Bishop"

El misterio para el yo poético es la causa que dirige toda la energía desplegada por millones de seres en sus respectivas actividades cotidianas. Hay división de las especies y de los roles de los hombres, pues hasta el mendigo va a recomenzar su labor en el parque, llevado por una inercia que significa estar en las mismas coordenadas de espacio y tiempo. El día es para el yo poético más una repetición que una novedad, pues parte de una actitud de haber decodificado la rutina que le toca vivir y sus conexiones  con la esfera cotidiana de las existencias ligadas al yo.

La anáfora del tiempo que se vuelve a actualizar cada día implica una ceremonia de percepciones que se hacen familiares al yo poético y a todos los que están dispuestos a contemplar con beneplácito el amanecer. La vida invita a la labor productiva, pues este poema enuncia los pitazos de las fábricas, que son una señal para dejar de pensar o dudar y ponerse a actuar. El poema para hablar del discurrir de la vida entra en divagaciones filosóficas que buscan dar la vuelta sobre un punto, el comienzo de cada día como una verdad inevitable.

Conclusión
El inicio de cada día es un continuum en que toda existencia está inmersa, paradójicamente implica un redescubrimiento de sensaciones que parecen olvidadas y un sentimiento de cotidianeidad que lo hace sentir ya aprendido y decodificable. El yo poético oscila entre la pregunta por el misterio de esa  fuente de energía que mueve al mundo cada día y el tedio por la repetición de aquello que le parece imposible de modificar.

Lectura del poema | 'Anáfora', de Elisabeth Bishop en poemaseninglés

Imágenes:

Elisabeth Bishop en Famouspoetsandpoems

Elisabeth Bishop en mountain7.co.uk