La chica Einstein, misterio en torno al genio

La chica Einstein, publicada en España por Alfaguara, traslada al lector hasta la Alemania previa al ascenso al poder de Hitler para descubrir la faceta más oculta del genio matemático Albert Einstein

Precedida de un gran éxito de crítica y público en Alemania, Alfaguara trae a las librerías españolas la que está llamada a convertirse en una nueva sensación editorial. Se trata de la novela La chica Einstein, de Philip Sington, una historia situada en la Alemania previa al ascenso de Hitler al poder que nos descubre la parte más desconocida del genio matemático, al tiempo que nos sumerge en una trama plagada de suspense.

Argumento
Todo comienza cuando, en los días previos al ascenso al poder del Fuhrer, una joven  aparece desnuda y casi moribunda en los bosques de las afueras de Berlín. Aunque logra salvar la vida y despertar de su coma, la mujer no recuerda nada de lo ocurrido y , lo que es más importante, no recuerda tampoco quién es ni como llegó esa noche a los bosques berlineses.  Sólo hay una pista sobre su identidad, que , lejos de desentrañar el misterio, arroja más dudas sobre el origen de la joven: junto a ella  se encuentra el programa de una conferencia de Albert Einstein.
Bautizada por los medios de comunicación como La chica Einstein, el psiquiatra Martin Kirsch será el encargado de trabajar con la joven  para intentar recuperar sus recuerdos. Sin embargo, Kirsch no puede imaginar las consecuencias que tendrá su investigación, que le llevará a Zurich y Serbia donde se reunirá con el hijo del matemático y descubrirá la faceta más desconocida del genio.

Los hechos
Treinta años después de la muerte de Einstein el público descubrió una nueva faceta del mito, una que hasta entonces no había salido a la luz y que hablaba  de una correspondencia secreta entre Einstein y su primera mujer Mileva Maric. Al perecer, en esas cartas, la joven matemática no solo expresaba su amor al genio, sino que también hablaba de una primera hija, Elisabeth Einstein, nacida antes de que la pareja contrajese  matrimonio y cuyo paradero se desconoce.
Poco se sabe de lo que pudo suceder con Elisabeth. Los historiadores apuntan a que el embarazo se desarrollo a lo largo de 1901- se cree que la pequeñla nació en enero de 1902- y coincidió con los exámenes finales de Mileva, que pese a sus esfuerzos, suspendió las pruebas y dejó la universidad para marcharse a la casa de sus padres en  Hungria. Al parecer, el padre de la matemática no vio con buenos ojos la relación de su hija con Einstein y se negó a que los jóvenes se casasen.
Cuando finalmente la niña nació, Mileva se encontraba en el domicilio paterno y Einstein se enteró de la noticia a través de una carta del que después sería su suegro. Se dice que el genio quedó conmocionado por no haber podido asistir al nacimiento de Elisabeth, y así lo manifestó en una carta que escribió a Mileva en el invierno de 1902.  En ella, Einstein aseguraba que tenía “mil preguntas sobre la pequeña” y preguntaba a Maric “por la salud de la niña, cómo tenía los ojos y a quién se parecía”.
 Sin embargo, la carta en la que Mileva respondía a Einstein no ha llegado hasta nuestros días.
Tampoco se vuelven a tener detalles sobre la pequeña hasta  septiembre de 1903 , cuando Einstein escribe de nuevo a Mileva, ya convertida en su esposa y embarazada su primer hijo. En ella  Einstein le decía que no estaba enojado porque estuviera esperando otro bebé. De hecho, decía que "había estado pensando en una nueva Lieserl" (Elisabeth), porque a Mileva “no debería negársele el derecho que tienen todas las mujeres”, y agregaba que se hallaba “muy triste por lo que le ha sucedido a Lieserl”.
A raíz de estas cartas los historiadores barajan distintas posibilidades sobre el destino de la pequeña hija del matemático. Una de ellas es que la niña muriese como consecuencia de la  fiebre escarlatina. Sin embargo, la pregunta de Einstein a Mileva sobre  “¿cómo quedó registrada la niña?” hace pensar en la posibilidad de que la pequeña Elisabeth fuese dada en adopción poco después de nacer, teoría apoyada también por el hecho de que no existen registros de nacimiento en Novi Sad ( donde se encontraba el domicilio de los padres de Mileva Maric) ni en las regiones vecinas que puedan dar indicios sobre la hija bastarda de la pareja.
Lo más probable es que, en el caso de que hubiera sido  dada en adopción,  quedara registrada con el nombre de su nueva familia, una teoría que explicaría la ausencia de registros y  que  el propio Sington sostuvo en una entrevista en Radio Nacional en su reciente visita a nuestro país para presentar la novela: “Las razones por las que la dio en adopción están bastante claras en la correspondencia. Cuando la niña nació no estaban casados todavía, él no era aún ciudadano suizo, seguía siendo ciudadano alemán aunque vivía en Suiza. Estaba solicitando la ciudadanía suiza, y buscando trabajo. En aquel momento debió de sentir que reconocer una hija ilegítima hubiera causado un escándalo que dificultaría sus perspectivas de convertirse en suizo y encontrar trabajo.”


La novela
Pese a la complejidad de escribir sobre hechos históricos y construir en torno a ellos un misterio que resulte creíble para los lectores, La chica Einstein consigue sorprendernos al tiempo que nos atrapa y nos lleva a no querer dejar de leer parea conocer el desenlace de la trama.  No en vano, Sington conoce a la perfección la figura de Einstein, por la que ha confesado sentirse atraído desde la juventud.
Con Einstein, cuanto más obvia e incontrovertible parece una hipótesis, más probabilidades hay de que esté equivocada” explica el autor que ha asumido esa máxima a la hora de escribir su novela. Se nota. El resultado es un relato brillante, una trama que impacta y que nos lleva a redescubrir la figura de un genio de cuya vida personal sabemos realmente poco. “Poco a poco descubrí que la idea popular de lo que era Einstein como hombre, el Einstein adorable encarnado en el cine por actores como Walter Mathau, era poco más que un mito  fabricado como material para las relaciones públicas”.
Y es que , en efecto, detrás del mito hay otro Einstein, un hombre absorbido por su trabajo, que nunca llegó a ser feliz junto a Mileva, de la que se divorció en 1919 para casarse con su prima Elsa,  tras haber tenido dos hijos. Uno de ellos, es el Eduard Einstein que se nos retrata en la novela como un hombre excéntrico y atormentado que ha heredado la genialidad y capacidad para las ciencias de su padre y que acabó ingresado en un centro para enfermos mentales debido a sus brotes psicóticos y a su esquizofrenia.
Esa otra cara de Einstein es la que nos descubre este autor que con cada página quería, asegura “reflejar parte del universo que Einstein descubrió”, que se adentrase  en el mundo de un genio que resulta extraño y paradójico.
Su descripción de los personajes y de los ambientes es otra de las grandes bazas de esta novela en la que es difícil diferenciar la historia de la ficción. La maestría con la Sington entrelaza ambas hace que la credibilidad de la acción no quede nunca en entredicho y que el lector deba preocuparse de intentar seguir las deducciones de Kirsch, su análisis de la mente de la joven  que crea sensación de inquietud desde la primera hasta la última página.

Lo que ha dicho la crítica
La chica Einstein parece ser uno de esos extraños casos que surgen de vez en cuando en el panorama literario en el que crítica y público quedan deleitados a partes iguales cuando tienen el relato entre sus manos. Calificada como un “ thriller con estilo”  por el británico The Times y como “Simplemente fascinante “ por el Irish Independent, la obra de  Sington ha conquistado también a los exigentes críticos del británico The Guardian que han dicho de ella que es “una novela seria con mucho que decir sobre la infeliz afinidad entre genialidad y locura” y han destacado la capacidad de Sington para “captar cada detalle de la época”.

El autor
Philip Sington (Cambridge, 1962) estudió Historia en el Trinity College de Cambridge y trabajó como periodista durante nueve años. Entre 1993 y 2001 escribió seis thrillers, en colaboración con Gary Humpreys y bajo el seudónimo conjunto de Patrick Lynch, de los que se vendieron más de un millón de ejemplares en todo el mundo. El tercero de ellos, Carriers, fue adaptado al cine en 1998. También fue co-autor de la obra de teatro Lip Service, que se estrenó en el Finborough Theatre de Londres en 2000 y al año siguiente fue galardonada en el festival de teatro de Edimburgo. Su primera novela en solitario, El oro de Zoia, se publicó en 2006 en Alfaguara y fue aclamada por la crítica. Sus obras se han traducido a un total de diecinueve lenguas. Actualmente vive en Londres con su familia y escribe regularmente en su blog.

Bibliografía  y enlaces recomendados:
Isaacson, W. Einstein: Su vida y Universo Simon and Schuster 2008
Schulman, Robert J; Smith,S. : Einstein y Mileva Maric love letters. Princeton University Press. 1992
Popovic, Milan; Einstein Maric, Mileva: A la sombra de Albert: la vida las cartas de Mileva Maric, la primera mujer de Einstein. JHU Press.2003
Einstein Archives On line: Página en ingles con información y documentos sobre la vida y los descubrimientos de Einstein.
http://www.albert-einstein.org/
Albert Einstein Archives: página web que incluye una recopilación de los documentos escritos por el genio matemático. http://www.alberteinstein.info/

Página web de Philip Sington: http://www.philipsington.com/
Enlace al trailer de presentación de la novela: http://www.alfaguara.santillana.es/multimedia_detalle/trailer-la-chica-einstein/36/