Entrevista a Nerea Riesco

"El elefante de marfil" es la nueva novela de la escritora y periodista Nerea Riesco. Ambientada en la Sevilla del siglo XVIII, la novela narra la historia de una familia obsesionada por resolver el misterio oculto en un particular tablero de ajedrez. Esa lucha les llevará a recorrer distintos países y les dará a conocer nuevas culturas y cambiará su percepción de sí mismos sy de la historia. Hablamos con la autora sobre su novela.

El elefante de marfil es la nueva novela de la escritora y periodista Nerea Riesco,  una extraordinaria novela de amor, una intrigante aventura, una excelente y bien documentada novela histórica y una hilarante, muchas veces, historia de una saga familiar.  Tres generaciones de una misma familia que luchan por descubrir la clave oculta en un tablero de ajedrez muy especial en la Sevilla del siglo XVIII.  Misterio, historia, amor y aventura  en una novela imprescindible para los que aman la buena literatura. En leergratis hemos hablado con la autora sobre su último libro y su forma de entender el arte de escribir.

P: ¿Cómo describirías El elefante de marfil?

R: Yo creo que, aunque todo el mundo la ha calificado de manera casi unánime como novela histórica, por la época en la que está situada,  El elefante de marfil es  una mezcla de muchos géneros, y en esta novela podemos encontrar el thriller histórico pero también hay algunos rasgos, o así me gusta creerlo de novela negra e incluso de novela romántica. Yo creo que esto me ha servido para ponerme un poco a prueba como escritora.

P: En la novela, narras la vida de un personaje, León de Montenegro, que está marcada por una obsesión por encontrar las reglas de ese juego de ajedrez en torno al cual gira la trama. Esta búsqueda le va a llevar por distintas culturas y le va a permitir conocer otros seres humanos muy distintos a él en muchas cosas.¿Puede de alguna manera todo ello estar representando el enfrentamiento entre culturas que hay en estos momentos en el sentido de la obsesión por remarcar la diferencia?

R: Sí, yo creo  que los seres humanos cambiamos muy poco con el paso del tiempo y que , además nos esforzamos mucho siempre por ver las diferencias que hay entre nosotros, cuando en realidad somos muy parecidos. Nos mueven las mismas pasiones y , por lo general, tenemos los mismos miedos y las mismas angustias y la misma necesidad de creer en que hay u dios que nos está protegiendo. Tampoco diferimos en la esencia de lo que las diferentes culturas consideramos el bien y el mal, aunque a priori pueda parecerlo, pero en realidad, esa concepción no es tan distinta .Por eso yo creo que  lo que en realidad deberíamos hacer para evitar los conflictos es centrarnos en esos puntos de unión y no en las cosas que nos diferencian y este es un aspecto que siempre tengo muy presente en mi obra.


P: ¿Qué  proceso de documentación has seguido?

R: El tiempo interno de la novela  comienza en el siglo XIII, pero luego el tiempo de la acción se sitúa mayoritariamente en el siglo XVIII, comenzando con ese terremoto que sacude Lisboa, que destruyó esa ciudad y que trajo consigo un tsunami que arrastró calles y casas. Fue un terremoto muy similar a lso que hemos vivido en lso últimos meses, una gran catástrofe… En cuanto al procedo documental, he tenido la suerte de que  en Sevilla siempre ha habido muchas imprentas, de ahí también que los protagonistas de la novela lo hagan. Las imprentas eran algo muy importante en  Sevilla en aquel momento. De hecho, muchos de los primeros documentos que conservamos de la época salieron de Sevilla y muchos de ellos se conservan en lo que es actualmente el rectorado de la ciudad. Por otra parte, la novela, mi idea de comenzarla, surgió cuando descubrí ese  texto en  el que se describía, en verso, el desastre del terremoto contado en verso y que había  salido de la imprenta de una mujer, la viuda de Haro, que es en la que me he basado para construir la historia.

Luego es cierto que para documentarme sobre la época y para encontrar documentos fiables he tenido que buscar como una hormiguita, pero yo creo que ese es otro de los placeres de ser escritor, no solo el placer que te da la creación en sí misma y el poder narrar una historia, sino también  el proceso de investigar, de buscar información y de embeberte de lo que era ese mundo que quieres recrear… Es un proceso tremendamente interesante.


P: Como periodista, conoces el proceso de la escritura de una manera mucho más rápida y estresante, sin tiempo apenas para documentarse. En este sentido, y por contraposición al proceso de la escritura de novela, ¿ con cuál de los dos mundos te quedas?

R: Sin duda con el de la escritura. Yo estudie periodismo porque no había ninguna carrera específica para ser escritor y me pareció que , dentro de las posibilidades que había, el periodismo era lo que más se acercaba a esa posibilidad de trabajar con la lengua  y con trasladar información. Pero esto es mi sueño. De hecho yo siempre pensé que los acontecimientos iban a ser al revés, que iba a vivir del periodismo y que la literatura iba a ser mi hobby. Nunca pude imaginar que podría vivir de lo que escribía. Ahora, sin embargo, el periodismo, que también me gusta mucho, es mi hobby y la literatura es mi vida, es alo que me dedico el 100% de mi tiempo.

P: ¿Cómo llevas que se te compare con autores  de la talla de Ildefonso Falcones?

R: Bueno, Ildefonso es un gran amigo, así que mejor que me comparen con él que con cualquier otro, (risas). Sin embargo, es cierto que las comparaciones son odiosas  y no creo que me parezca a él narrando. De hecho hay  otras personas a las que me parezco más o a las que me han insinuado  que me parezco más. Pero, que me comparen con él.. ¿Cómo va a ser malo si a demás de amigo es un fabuloso escritor?

P: En El elefante de marfil hay una mezcla de géneros que van desde la intriga hasta la historia… ¿Eres de las que piensa que la literatura comercial está reñida con la buena literatura?

Para nada.  Me dan mucha rabia los autores que aseguran o que te intentan convencer de que escriben para ellos mismos y que su fin último no es que les lean.  Todos los autores escriben para que les lean, porque la literatura es una obra de creación artística, de la misma forma que lo es un cuadro. Yo no conozco a ningún pintor que pinte un cuadro y lo cuelgue del revés. A los escritores les  gusta que les lea y de hecho, les gusta que les lea cuanta más gente mejor. El escritor no es más que un comunicador, yo soy la emisora  y tengo presente que tengo  un receptor al que yo le lanzo un mensaje. Si yo no tengo ese receptor, la función comunicativa, se queda en el aire. Y, por supuesto, cuanta más gente te lea, cuanta más gente reciba tu mensaje, mucho mejor.

P: A raíz de lo que estábamos comentando, entonces, si tienes que elegir , por lo tanto, entre una buena crítica y el hecho de que tu obra guste a la gente,  ¿te quedas  con el público?

R: Sin duda. Me quedo con el público siempre. De hecho, desconfío mucho de los críticos porque es muy sencillo  escribir una crítica y desmontar  o alabar una obra en una página cuando una persona ha podido estar tres años trabajando en la escritura de esa novela. No es una posición fácil… A mí desde luego no me gustaría ser crítico literario.

P: Finalmente, ¿tienes algún otro proyecto en mente que nos puedas adelantar?

Algo hay que tendrá, como siempre un  marco histórico  porque los personajes o la realidad que quieres plasmar los tienes que situar en un contexto. Tendrá un corte histórico y como siempre la historia tendrá mucho que ver con las pasiones de los seres humanos que es , al fin y al cabo, lo que me gusta narrar.