El rey Yu de Herman Hesse

Hesse presenta en su cuento El rey Yu, a un monarca de carácter débil, que cede a los caprichos de su mujer, Bai Su. Para complacerla le hace varios obsequios y termina cediendo a su pedido de ver formar al ejército del reino de Tchou, dos veces consecutivas en vano en la ciudad de Fong. La tercera vez la llamada de alarma de las torres que convocan al ejército es real, pero los militares ya habián acordado desobedecer en castigo a la irresponsabilidad del rey.

Herman Hesse (1877-1962), Nobel de Literatura en 1946, escribió su cuento El rey Yu, que se basa en la historia de un rey que instala un sistema de defensas de torres parecido a la muralla china para cubrir la frontera con Mongolia y defender a la corte de la ciudad de Fong. Este rey tiene una hermosa favorita llamada Bau Si, mujer caprichosa que busca entretenerse con un juego que recrea las alarmas de las torres en maqueta, hasta que lo practica a escala real arruinando al reino.

Yu cede al capricho de Bau Si, para que recupere su buen humor, en dos ocasiones hace movilizar al ejército por tres días enteros para que formen en Fong. La tercera vez que es un redoble de guerra por una invasión real, los soldados habían acordado no responder, Yu y Bai Su mueren en el ataque. El cuento se construye sobre la base de la moraleja de Pedro y el lobo, traspasada al lejano oriente. El sucesor de Yu, el rey Ping traslada la capital más al oriente y pacta con los pueblos vecinos.

El capricho: Bai Su domina al rey Yu por su belleza y sensualidad, lleva una vida regalada con ayuda de sus doncellas. Le gusta ver demostraciones de su poder, por eso se solaza en las maniobras a escala nacional, que constituyen un desperdicio de esfuerzo de miles de hombres. Esto desprestigia la autoridad del rey, ya que los militares se dan cuenta que el monarca está dominado por la egocéntrica Bai Su. La pareja real recibe una dura sanción del relato, mueren por su falta de veracidad.



Hesse reconstruye los cuentos con moral china, en ellos destaca la eficacia de un ejército altamente disciplinado que responde con prontitud a la alarma. Yu tiene que regalar varias cosas a Bai Su para que sonría, pero lo que en verdad le divierte es ver la maniobra militar nacional. El rey queda muy mal con sus tropas, pues no recupera el respeto de ellas ni aún haciéndoles obsequios. La corte es mudada, pues conviene borrar el recuerdo de la torpeza del rey para gobernar viablemente.

Bai Su es consentida solo por que es bella, ella lo sabe, pero está tan ensimismada en su poder y su deleite que no mide las consecuencias de tan importante señal de alarma. Ella tiene modelos de soldados de terracota chinos, pero quiere ver a la caballería, los lanceros, etc., en tiempo real. La primera movilización en vano constituye una fiesta nacional, en la segunda Yu se excusa diciendo que es un ejercicio y en la tercera ocurre el castigo a su pusilanimidad.

La irresponsabilidad de Yu: Un gobernante no puede bromear a una nación ni a su ejército. Yu manda en el país de Tchou, como un reconocido estadista, hasta que cede a los caprichos de su mujer. Las torres que replicaban la alarma llegaban a treinta cubriendo la frontera con los bárbaros mongoles. Esta coordinada señal se llamaba “el ataque bárbaro”, y es que China se toma como el centro de civilización del lejano oriente, dueña de un poderoso imperio asediado por feroces bárbaros.

La movilización de las tropas de la frontera es un enorme gasto y hecho en vano es una humillación a la dignidad del ejército. Mientras Bai Su es premiada, el ejército es maltratado y ridiculizado, por ello este irresponsable rey merece el castigo del desacato cuando el ataque es real. Hay indicadores de la energía desplegada como la polvareda durante las cabalgatas, esto es un entimema o demostración dentro del relato por medio de imágenes. La segunda vez es el último acato a Yu.

Como en Pedro y el lobo, Yu tiene su sanción por mentiroso, el y Bai Su están promoviendo la agitación inútil del reino. Yu está en su palacio pendiente de Bai Su, mientras que cada grupo militar está al mando de un general. La distancia de Yu con su ejército es su ausencia en el mando. Puede desperdiciar su autoridad dos veces, pero a la tercera como Pedro, nadie le hará caso. Las consecuencias son grandes, cae la ciudad y el palacio, el rey es eliminado al cumplir su rol en el relato.

El sistema de Torres: Las treinta torres, tienen cada una un tambor que transmite la señal de alarma, en una frontera son una especie de porción de la muralla china, maravilla del mundo. El orden y sincronización de los chinos es conocido por su eficacia, esto hace verosímil la movilización de miles de tropas al llamado de los tambores. Bai Su está fascinada por el sistema de torres, al punto que juega con sus doncellas en el modelo a escala.

La orden es dada por el rey, a quien le corresponde el comando de todo el ejército. La intromisión de Bai Su, quiebra la cadena de mando, los militares no tardan en darse cuenta de que las dos movilizaciones corresponden al deseo de ella de ver al ejército en acción como un mero espectáculo. Las torres sirven para vigilar el territorio, concertar las tropas, replicar la alarma y como hitos de cuarteles del ejército. Cubren un espacio regional, el país de Tchou y representan el poder militar del reino.

Su función es preventiva y disuasiva del ataque bárbaro. Pueblos como los hunos, nómades vivían del botín, por ello asediaban a estas ciudades tantas veces. Era necesario tomar precauciones ante pueblos más agresivos que codiciaban las riquezas de las ciudades florecientes. En el momento de la verdad, este sistema no funciona por la ira de los soldados engañados y Yu pierde ante el numeroso enemigo.

Conclusión: El desprestigio del  rey Yu trae abajo al reino de Tchou, por ceder a los caprichos de su mujer Bai Su. El quiere entretenerla a toda costa y cede dos veces a llamar a todas las tropas del reino para que se presenten en formación al palacio. En la tercera oportunidad en que el llamado del sistema de torres es real, los soldados heridos en su orgullo no obedecen y los bárbaros arrasan con la ciudad.

Fotos:

"rsvkuu" de lasventanas.livejournal.com

"soldadoxian" de futuropasado.com

"hermann-hesse" de readprint.com

"_DESARROLLO" de media.lavozdegalicia.es