Reyes Calderón y el thriller judicial

'El jurado nº 10', Premio Abogados de Novela, pertenece a este género tan norteamericano y tan poco cultivado en España.

el jurado

Si bien en nuestro país hay magníficos escritores de novela negra, el llamado "thriller" judicial no cuenta con demasiada tradición en España. Al menos, si lo concebimos como dramas sobre crímenes que se centran más en los procesos legales a que dan lugar que a la investigación de los mismos. Y es que se trata de un subgénero tradicionalmente norteamericano entre cuyos autores cabe citar al precursor Erle Stanley Gardner, creador del famosísimo Perry Mason, o a los actuales John Grisham y el ex-fiscal Richard North Patterson.

Pese a todo lo dicho, Reyes Calderón (Valladolid, 1961) se ha atrevido con el "thriller" judicial en 'El jurado nº 10', aunque -diríamos- adaptado a nuestro país pues se desarrolla en una pequeña ciudad de provincias, con sus particularidades. Gracias a esta obra, obtuvo el Premio Abogados de Novela y ha sido publicada por Martínez Roca.

Bien es cierto que Reyes Calderón tiene una dilatada experiencia en el género policíaco con ribetes judiciales. Buena parte de su carrera literaria ha estado consagrada a las aventuras de Lola MacHor, jueza en Pamplona y que investiga crímenes acompañada del inspector Juan Iturri. Ambos ha protagonizado seis novela, entre ellas, 'Las lágrimas de Hemingway', 'El expediente Canaima' y 'Dispara a la Luna', ésta última reciente ganadora del Premio Azorín. Otros títulos como 'Tardes de chocolate en el Ritz', 'Ego te absolvo' y 'Gritos de independencia' completa la producción literaria de Reyes Calderón.

Volviendo a 'El jurado nº 10', nos traslada -como decíamos- a una pequeña ciudad de provincias española. Un modesto bufete de abogados se enfrenta a un caso que, a priori, les queda muy grande: un asunto de drogas, corrupción que llega muy arriba y blanqueo de capitales. Lo integran Efrén Porcina, un tranquilo profesional con problemas de obesidad para la cual sigue una dieta online, y su secretaria, Salomé, quien acostumbra a cambiar de novio con frecuencia.

Completa este singular equipo de defensores de la Ley un policía dado a la botella. Los tres deberán afrontar un caso que traspasa nuestras fronteras y que pondrá sus vidas en manos del juez y, sobre todo, de un jurado en el que se halla, con el número 10, un misterioso personaje. Sin duda, lo mejor de la novela son sus dos protagonistas: Efrén es un tipo bonachón y con principios pero también con mala suerte y Salomé una mujer con muy baja autoestima que siempre se enamora del tipo de hombre equivocado. Por otra parte, el ingrediente jurídico de la obra está tratado de forma sencilla y certera. En definitiva, una novela muy amena.

Vía: Web oficial de la autora.