Persuasión, la última novela de Jane Austen

La trama de Persuasión (1818) se asemeja a las de otras obras de Jane Austen, donde la trama amorosa se sitúa en el centro de la atención del lector, al tiempo que éste recibe una clase magistral de los modos y maneras de la sociedad victoriana, con sus intrigas, su hipocresía y su doble moral. Hasta aquí, nada que reseñar... si no fuese porque nos encontramos ante la última de las obras de la genial escritora británica. Escrita después de Emma, esta obra se publicó a título póstumo junto a La abadía de Northanger, pero sus características, como veremos, distan mucho de esta última. Tanto en lo que se refiere a su tono como a la heroína principal.

Fotograma de la adaptación al cine de la novela en 1995.

La historia que nos cuenta Persuasión es la de Anne Elliot, hija de Sir Walter Elliot, un hombre viudo cuya vida se basa en las apariencias sin atender a lo que les ocurre a sus allegados. El destino de Anne, por tanto, se encuentra ligado a este concepto de falsedad tan extremadamente arraigado en su familia. Anne tiene dos hermanas: Elisabeth, la mayor, con un carácter muy parecido al del padre, y Mary, la menor de los Elliot que se encuentra casada... a diferencia de la propia Anne, aún soltera y con la juventud expirada. Este es el punto más interesante de Persuasión, pues trata de las segundas oportunidades que nos otorga la vida y que, en la represiva época victoriana, estaban vetadas a las mujeres. El hecho es que, cuando era joven, Anne se enamoró de un oficial de la marina, Frederick Wentworth, con el que no se casó por recomendación (persuasión) de su amiga Lady Russell, que no lo encontraba adecuado por motivos de clase.

Este error condena a la heroína de la novela a una vida en soledad, sin amor y amarga. Sus días de gloria han pasado y la juventud se le ha volatilizado sin que haya encontrado a un hombre que la haga feliz. Es quizás este punto uno de los más interesantes de la obra, por otra parte menos en la bibliografía de Austen: el hecho de que la protagonista ya no sea una jovencita ingenua sino una mujer madura y frustrada. Si la escritora no hubiese muerto en 1917, cuando contaba tan solo con 41 años, quién sabe cómo habrían evolucionado sus tradicionales y perspicaces heroínas. ¿Podría haber significado la personalidad de Anne Elliot una nueva etapa literaria para Jane Austen? Es posible, pero también es algo que, desgraciadamente, nunca sabremos.

Recordemos que Persuasión fue escrita cuando Austen luchaba contra una enfermedad que acabó por matarla un 18 de julio de 1917. Pese a que no se trate del mejor libro de la autora, sí es cierto que lo escribió en unas circunstancias devastadoras para ella, por lo que es posible que parte de esta atmósfera se haya trasladado a la novela que, a diferencia de las anteriores, no cuenta con un sentido del humor muy desarrollado. Para saber si Anne Elliot consigue la segunda oportunidad que tanto ansía, deberás leer la novela. Es una pena, sin embargo, que Jane Austen nunca la tuviese.

Si quieres leer la obra completa, puedes encontrarla aquí.