'La musa', de Jessie Burton, vidas intensas unidas por una pintura

La nueva obra de la autora de 'La casa de las miniaturas' narra la peripecia vital de cuatro mujeres extraordinarias relacionadas por un cuadro.

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El mundo de la Pintura ha servido siempre como eje argumental de muchas novelas. Y es que, a veces, tras un cuadro se ocultan historias de pasiones, intrigas e incluso crímenes. Quizá el gran clásico por excelencia, en este sentido, sea 'El retrato de Dorian Gray' de Óscar Wilde. Pero mucho más recientes son, por ejemplo, 'Volavérunt' de Antonio Larreta, que gira en torno al gran Francisco de Goya y 'La tabla de Flandes' de Arturo Pérez-Reverte, sobre una misteriosa obra flamenca del siglo XV.

También sobre un cuadro gira la trama de 'La musa', segunda novela de la británica Jessie Burton (Londres, 1982) que acaba de publicar en nuestro país la editorial Salamandra. Y, más concretamente, sobre un pintor ficticio que marca la vida de varias mujeres en distintas épocas.

Decíamos que se trata de la segunda narración de Burton, quien también es actriz de teatro. Y es que, hace tres años, publicó 'La casa de las miniaturas', que se convirtió en un enorme éxito con más de cien mil ejemplares vendidos y fue galardonada con premios como el Specsavers o el Waterstones al libro del año. En ella nos transportaba a la Amsterdam del siglo XVII para contarnos la historia de Nella Oortman, una suerte de Rebeca de la época barroca pues, cuando se instala con su marido en la casa familiar, nada es como había esperado. En definitiva, una novela que conjugaba Arte, intriga, pasiones y apariencias muy bien escrita.

Lo mismo puede decirse de 'La musa', su nuevo libro, bien es cierto que esta vez nos lleva a dos momentos del siglo XX uno de los cuales guarda relación con nuetros país. Y es que nos sitúa en un pueblo andaluz y en 1936. Así, conocemos a Olive Schloss, quien vive allí junto a sus padres, un marchante de arte y una heredera británica. La protagonista traba amistad con Teresa y su hermanastro Isaac Robles, pintor y revolucionario.

Por otra parte, nos hallamos en el Londres de 1967, donde Odelle rebosa alegría pues, llegada desde Trinidad, por fin ha logrado un trabajo que le interesa: el de mecanógrafa para Marjorie Quick, codirectora del prestigioso Instituto de Arte Skelton. Sin embargo, ésta última parece rodeada por un halo de misterio que se incrementa al aparecer una pintura perdida que se atribuye, justamente, a Isaac Robles. Esta trama sirve a Burton para contarnos la peripecia de varias mujeres extraordinarias en un relato que -como decíamos- combina pasiones, intrigas y también falsedades en el convulso siglo XX.

Vía: 'Comparte Libros'.