La ludopatía y la literatura

La adicción a la ruleta sumió en la desesperación a Fedor Dostoievski, y lo condujo a escribir una de las mejores obras sobre este tema, la dependencia al juego.

El Jugador de Fedor Dostoievski

El Jugador de Fedor Dostoievski

Fedor Dostoievski empezó a escribir El Jugador en 1866, cuando en su entorno todo era propicio para que el renombrado escritor diera inicio a una de sus obras más conocidas.

Esta novela es también una de las que muestra las pasiones más bajas que consumen a los seres humanos. Esta historia trata acerca de un hombre, un tutor que se encuentra bajo el empleo de un militar ruso, el cual lo lleva consigo a conocer algunos parajes de Europa.

Es entonces cuando se encuentran al norte de esta cuando empieza el punto clave de la novela: la adicción por el juego. El jugador es en buena parte una especie de autobiografía de una etapa de la vida de Fedor Dostoievski, pues él mismo se había vuelto adicto a los juegos de casinos, sobre todo al de la ruleta, como sucede con el joven personaje de la historia.


Pero las coincidencias no quedan ahí, pues haciendo gala de una hipertextualidad entre la realidad y la ficción, el libro escrito por este famoso escritor fue terminado apresuradamente como parte de una obligación, de una deuda que tenía que pagar por haber perdido dinero demás en la ruleta.

Fue hasta 1867 que se publicó la obra, y en seguida fue un aire para Dostoievski, el cual había estado muy tenso durante su proceso creativo, pues tenía detrás la obligación de la deuda contraída.

Al leerla e ir descubriendo los personajes, Alexei Ivanovichm el joven adicto, Polina Aleksandrovna, una joven mujer muy bella, Antonida Vasilevna, su abuela, El General, María Filipova, o a Mademoiselle Blanche, entre otros, podremos comprender por qué es que tantas veces se ha reeditado esta novela  .

Asimismo se entenderá la razón de las diferentes adaptaciones que se ha hecho de la obra en otras artes, tales como la opera El Jugador, de Sergei Prokofiev.

También se cuentan películas, como Le Jouer, de 1858, dirigida por Claude Autant Lara. Pero más recientemente, esta historia dio origen a la película de Karoly Makk, director húngaro que se inspiró para filmar la forma en la que Dostoievski iba escribiendo paso a paso su novela.

Los Jugadores, del 2007, película de Sebastian Bieniek, es otras adaptación fílmica de la obra del escritor ruso.

Y ese año también se llevó  a la pantalla grande la producción El Demonio de San Petesburgo, la cual también contaba la manera en la que Dostoievski iba matando sus demonios, y sus deudas, al escribir la novela.

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