'Gran Sol', el peculiar realismo social de Ignacio Aldecoa

Perteneciente al ciclo que el autor denominó "la épica de los grandes oficios", 'Gran Sol' es una suerte de novela-reportaje de gran calidad literaria con la que Aldecoa obtuvo el Premio de la Crítica en 1958.

Vitoria

Una vista de Vitoria, ciudad natal de Aldecoa

En buena lógica, la sociedad en sentido amplio siempre ha constituido uno de los principales temas de la narrativa. Pero, en los años cincuenta del pasado siglo, se desarrolla una corriente novelística que se conoce como Realismo Socialy se caracteriza por la denuncia de las lacras e injusticias que se producen en aquélla desde postulados próximos a las tesis marxistas.

Esta utilización política de la narrativa provocó que, frecuentemente, la calidad de estas obras fuera bastante escasa. No obstante, hubo importantes excepciones como Camilo José Cela ('La colmena' se considera precursora del género) Jesús Fernández Santos, Luis Romero, Juan Goytisolo o Rafael Sánchez Ferlosio.

Y, entre ellos, quizá uno de los mejores novelistas fuera Ignacio Aldecoa (Vitoria, 1925-1969) pues conjuga la intención crítica con la calidad narrativa. Se dio a conocer con 'El fulgor y la sangre', que presenta a cinco mujeres -esposas de guardias civiles- que esperan en el cuartel el regreso de sus maridos a sabiendas de que uno de ellos, aunque no se sabe cuál, ha sido asesinado. Una suerte de continuación de la anterior viene a ser 'Con el viento solano', donde narra la huida por tierras de Castilla del gitano Sebastián Vázquez, que cometió aquel crimen. Ambos son relatos extraordinarios por la humanidad que revelan. Y es que Aldecoa –según sus propias palabras- trataba de mostrar en sus obras "una realidad española cruda y tierna a la vez que está casi inédita en nuestra novela".

Por su parte, con 'Gran Sol' inaugura el ciclo que denominó "la épica de los grandes oficios", una suerte de novelas-reportaje de las que, a causa de su prematura muerte, tan sólo pudo publicar dos. Se centra en la dura vida de los pescadores de altura (el título alude al nombre de ese caladero del Atlántico Norte) y con ella obtuvo el Premio de la Crítica en 1958.

Narrada con la técnica del protagonista colectivo y con un lenguaje pleno de colorido y luminosidad, capta a la perfección el vínculo existente entre los trabajadores del mar y la propia Naturaleza, que puede ser tanto su enemiga mortal cuando hay tormenta como su mejor aliada cuando la pesca es buena. En este mismo mundo se ambienta su última novela, 'Parte de una historia'. Inevitable es citar, por último, sus relatos breves como los agrupados en 'Vísperas del silencio', género en el que Aldecoa era un consumado maestro.

Fuente: Biografías y Vidas.

Foto: Lander Ugarte.