El honor perdido de Katharina Blum, de Heinrich Böll

Heinrich Teodor Böll fue una figura literaria emblemática y polémica durante la posguerra, y uno de los mayores estandartes de lo que se conoció como 'literatura de escombros': aquella que surgió tras la II Guerra Mundial y la posterior ocupación de Alemania por parte de norteamericanos y rusos. Böll fue durante toda su vida un firme detractor de las injusticias sociales, la extrema derecha y de las actitudes xenófobas en su país. De hecho, en muchos de sus libros, como en el caso que nos ocupa, realiza una radiografía de la violencia, adentrándose en su germen y analizando hacia donde nos conduce, más allá de los límites morales que normalmente damos por asumidos. Heinrich Böll recibió el Premio Nobel de Literatura en 1972 y dos años después publicó El honor perdido de Katharina Blum. En este caso, la violencia se ejerce por los que, teóricamente, se erigen como defensores de la libertad de expresión: los medios de comunicación.

Fotograma de la adaptación al cine de Volker Schlöndorff.

El honor perdido de Katharina Blum fue llevada a la gran pantalla por Volker Schlöndorff y se basa en un hecho real que muestra cómo la prensa sin escrúpulos puede destruir la vida de las personas más desprotegidas. Nos cuenta la historia de una joven que, tras una dura infancia, ha conseguido salir adelante limpiando casas de familias adineradas y disfruta de una cierta estabilidad. Una noche, durante una fiesta de carnaval, conoce a un hombre al que conduce a su casa, donde mantienen relaciones sexuales. A la mañana siguiente éste desaparece sin dejar rastro, pero la policía irrumpe en su casa. El hombre con el que ha estado es un delincuente perseguido por robo y asesinato, y Katherina es susceptible de ser considerada culpable.

Pese a que la joven es claramente inocente, la prensa pronto empieza a aprovecharse de la situación para ganar tirada. Ello, claro está, falseando los hechos y distorsionando los datos de los que dispone la investigación. En este sentido, es interesante ver los métodos que utiliza la prensa: una emboscada cruel contra Katharina, que será la que pague el precio más alto, viendo cómo lo que había conseguido se desvanece de sus manos. Una 'simple' tergiversación de los hechos que da como resultado una reacción en cadena que acabará en desgracia.

No desvelamos nada al decir que el libro empieza con la propia Katherina acudiendo a la policía para denunciar que ha disparado contra el periodista que ha difundido informaciones distorsionadas sobre su vida en el llamado PERIÓDICO, que en la época todo el mundo identificó con el diario alemán Bild-Zeitung. Con una prosa aséptica que se acerca al informe policial o incluso al género periodístico, Heinrich Böll critica los demanes de la prensa a través de un lenguaje fluido y con capítulos muy cortos, haciendo uso recurrente del flash-back para narrarnos esta historia.