Boris Strugatski, ciencia-ficción al estilo ruso

En una época en que Rusia -entonces la Unión Soviética- vivía de espaldas al mundo, los hermanos Strugatski se ocuparon de abastecer a millones de lectores de libros de ciencia-ficción. El mayor, Arkadi, murió en 1991 y el menor, Boris, el mes pasado. Era el último gran clásico del género en su país.

San Petersburgo

Una vista de San Petersburgo, donde nació Boris Strugatski

El mes pasado fallecía en su San Petersburgo natal a la edad de setenta y nueve años el novelista Boris Strugatski, quién, junto a su hermano mayor Arkadi (Batumi, Georgia, 1925-1991), escribió las más importantes obras de ciencia-ficción publicadas en la Europa socialista instaurada tras la Segunda Guerra Mundial y cuyo estilo se ha asociado nada menos que a Herbert George Wells, Julio Verne o Arthur Conan Doyle.

En una sociedad que prohibía toda iniciativa individual y cualquier atisbo de libertad, los hermanos Strugatski evolucionaron, con el tiempo, hacía una fantasía en la que subyacían temas como el sin sentido del poder absoluto o el valor de la persona como ente autónomo de decisión, al tiempo que satirizaban veladamente a la sempiterna burocracia soviética.

Sus ideas eran, por tanto, democráticas. De hecho, aún este año con motivo del juicio a las Pussy Riot y a otros jóvenes procesados por sus mítines, salió en su defensa señalando: "Por lo visto, nos esperan una de estas dos increíbles variantes: o la élite gobernante comprende que el único camino correcto para Rusia es la democracia, la economía liberal y Europa, entonces tendremos una nueva perestroika y tiempos de cambio; o todo irá como va, entonces nos espera el estancamiento y una Rusia del Tercer Mundo, con armas nucleares al hombro".

Autores de novelas como 'Qué difícil es ser dios', 'El lunes comienza en sábado' o 'La segunda invasión marciana', su obra más conocida es, no obstante, 'Picnic extraterrestre', también publicada en España como 'Picnic al borde del camino', que fue llevada al cine por Andréi Tarkovski con el título de 'Stalker' (en España, 'La Zona'). Incluso se ha creado un juego basado en ella. Años después de una visita extraterrestre, muchos de los objetos que los alienígenas han dejado se acumulan en Harmont (Canadá). Para hacerse con ellos y venderlos en el mercado negro, toda clase de expertos en entrar en zonas prohibidas se concentran en el lugar. No obstante, el utensilio más preciado, la llamada "esfera dorada", que posee poderes sobrenaturales, aún permanece allí, a la espera de que el protagonista, Red Schuhart, se haga con ella.

Al morir su hermano, Boris escribió en solitario con el seudónimo de S. Vititski, al tiempo que dirigía la revista 'Mediodía. Siglo XXI'. En palabras del también escritor Yuri Poliakov, era "el último de los clásicos de la gran ciencia-ficción soviética" y "ejerció una influencia enorme en la formación de varias generaciones de rusos". Descanse en paz.

Fuente: 'El País'.

Foto: Alexxx 1979.