'Recuerdos de París', de Edmondo de Amicis

El autor de la inolvidable novela 'Corazón' visitó la Capital del Sena en 1878 y publicó sus experiencias en este magnífico libro de viajes.

El arco del triunfo - Paris

El nombre del italiano Edmondo de Amicis (Oneglia, 1846-1908) ha quedado para siempre ligado a su extraordinaria novela infantil 'Corazón' como la de otros tantos escritores a una sola de sus obras: Gastón Leroux a 'El fantasma de la Ópera', Edmond Rostand a 'Cyrano de Bergerac' o Harper Lee a 'Matar un ruiseñor', por poner tan sólo tres ejemplos conocidos.

Y es que este ficticio y conmovedor diario del niño Arrigo, que cuenta sus vivencias en la escuela y con su familia intercalando relatos breves, caló tan hondo en los lectores italianos que en dos meses y medio había alcanzado las cuarenta y un ediciones y, desde aquella época, ha sido leído por generaciones de muchachos en todo el mundo.

Pero hay otra faceta de Amicis que resulta menos conocida y es la de su afición por viajar a distintas partes del mundo y luego narrar su experiencia en distintos libros. Tras una etapa en el ejército italiano durante la que participó en la Batalla de Custoza contra las tropas austro-húngaras, el autor de 'Corazón' se dedicó al periodismo y fue en calidad de corresponsal del diario 'Nazione' como realizó muchos de sus periplos. Fruto de éstos fueron obras como 'España', 'Holanda', 'Marruecos' o 'Recuerdos de Londres', con las que perfeccionó el género de la crónica de viajes en italiano, al introducir en ella inquietudes literarias.

Al igual que en los casos anteriores, Amicis también estuvo en París coincidiendo con la etapa del Segundo Imperio de Napoleón III. El resultado de aquella experiencia fue 'Recuerdos de París', que aún hoy es uno de los mejores retratos que se han hecho de la vida en la Capital del Sena durante las últimas décadas del siglo XIX. Porque el escritor italiano no se limita a ofrecernos sus impresiones de la cosmopolita urbe que se preparaba para la Exposición Universal de 1878, cuyos pabellones, por cierto, describe con precisión.

También nos muestra la ebullición artística que se estaba produciendo en la ciudad, con relatos detallados de los ambientes literarios y musicales y, en definitiva, de la vida bohemia. Pero, sobre todo, destacan las páginas en que narra su encuentro con dos de las figuras más importantes de las letras francesas: Víctor Hugo, ya convertido en una gloria nacional, y Emile Zola, que entonces se hallaba en la cima de su carrera por sus obras naturalistas que habían cambiado la forma de novelar.

Fuente: Biografías y Vidas.

Foto: Osmar Valdebenito.