En el posible centenario de Eugène Ionesco

En consonancia con los rasgos de su teatro, la biografía de Eugène Ionesco presenta algunos aspectos oscuros. Empezando por su fecha de nacimiento, pues algunos críticos la fijan el veintiséis de noviembre de 1909 mientras otros lo hacen el mismo día pero de 1912. De ser cierta ésta última, nos hallaríamos ante su centenario.

Fragmento de 'La cantante calva'

Un ejemplar de 'La cantante calva'

El pasado veintiséis de noviembre se conmemoró el posible centenario del nacimiento del dramaturgo Eugène Ionesco (Slatina, Rumanía, 1912-1994). Y decimos "posible" porque, entre otras dudas que aún hoy existen sobre su biografía se encuentra el año de su nacimiento: mientras una parte de la crítica lo sitúa, efectivamente, en 1912, otra lo ubica en 1909. En cualquier caso, se trata de una buena excusa para recordar a tan singular genio del teatro.

De padre rumano y madre francesa, Ionesco se instaló definitivamente en París en 1938. Tras desempeñar distintos trabajos, se dedicó definitivamente a la literatura, al relacionarse con el grupo de la revista 'Cahiers du Sud'. Junto a Samuel Beckett es considerado el fundador del llamado "Teatro del absurdo", magnífica reversión a lo teatral del existencialismo filosófico que por entonces se hallaba en pleno apogeo.

Basada en la irracionalidad, esta dramaturgia se vale de situaciones ridículas e incluso descabelladas para mostrar la frustración trágica del ser humano, perdido en un mundo al que no encuentra sentido. Idénticas características presenta el lenguaje utilizado y adquieren un destacado papel la escenografía y los objetos usados por los actores. Así, en 1950, estrenó 'La cantante calva', su primera obra y también su mayor éxito, pues aún hoy sigue representándose y es una de las piezas que más veces se ha puesto en escena de la historia del teatro francés.

Dos peculiares matrimonios, los Martin y los Smith nos muestran lo absurdo de sus existencias. El primero es incapaz de comunicarse de forma coherente y el segundo ya ni siquiera sabe quién es ni se reconoce. Por su parte, la criada Mary dice llamarse "Sherlock Holmes" y aparece un capitán de bomberos buscando un fuego. Por si todo ello fuera poco descabellado, en determinado momento la obra vuelve a empezar pero con los papeles intercambiados.

Como vemos, no cabe mayor compendio de incongruencias. Pero es precisamente en ellas en las que se cimenta Ionesco para representar el sinsentido que, a su juicio, es la existencia humana. Quizá su pervivencia y éxito actual se deba a la trágica y esperpéntica coyuntura que vivimos hoy. Sin duda, el misterio en torno a la fecha de nacimiento del autor rumano casa muy bien con su peculiar teatro, que se completa con otros éxitos destacados como 'El rey se muere', 'Delirio a dos' o 'La lección', todas las cuales inciden en las mismas preocupaciones y señas de identidad de 'La cantante calva'.

Fuente: 'ABC'.

Foto: Sergis Blog.