'Enseñar a un sinvergüenza', de Alfonso Paso

Cultivador de un teatro de evasión y humor, Alfonso Paso batió todos los récords de éxito con sus piezas, bien construidas técnicamente y dotadas de una comicidad natural nada rebuscada.

La mítica Avenida de Broadway
En el mundo del teatro español ha sido y es muy frecuente que los gustos del público vayan por un lado y los de la crítica por otro. El resultado es que ésta última acusa a algunos autores talentosos de haber renunciado a escribir obras renovadoras desde un punto de vista dramático para rendirse a lo comercial, es decir, a crear piezas que tengan éxito. Así ocurrió, en su momento, con figuras como Jacinto Benavente o Alejandro Casona.

Y, unos años después, con Alfonso Paso Gil (Madrid, 1926-1978), probablemente el autor más representado del teatro español y cuyas piezas llegaron a estrenarse incluso en el mítico Broadway neoyorkino. Esta circunstancia es fruto de la disyuntiva que siempre acompaña al género dramático: ¿Debe servir para educar al público o, por el contrario, plegarse a los gustos de éste como espectáculo de evasión?

En cualquier caso, tantos miles de espectadores como disfrutaron con las obras de Paso mal podían estar equivocados. Porque es verdad que sus primeros estrenos, como 'Juicio contra un sinvergüenza' o 'Los pobrecitos', apuntaban a un intento de renovar el género. Pero pronto se dio cuenta de que lo que demandaba el público era un teatro menos ambicioso, de evasión, que lo entretuviera gracias al enredo y al humor. Así, llegaron títulos como 'Una bomba llamada Abelardo', 'Usted puede ser un asesino' o 'Vamos a contar mentiras', que convirtieron a Paso en uno de los primeros autores de teatro realmente populares.

Porque, además de encajar a la perfección con los gustos del espectador, poseía talento y oficio dramático y, en consecuencia, sus obras estaban bien construidas técnicamente. No es casual que, en 1968, los coliseos de Madrid ofrecieran, simultáneamente, siete obras de Paso y, en todas ellas, se colgase el rótulo de "No hay localidades". Ni que la propia 'Enseñar a un sinvergüenza' permaneciera sobre las tablas dieciocho años seguidos, un verdadero récord en España.

La pieza viene a ser una versión moderna y libre de 'La fierecilla domada', de William Shakespeare. En este caso, la díscola mujer es Rosana, una bella profesora que vive envuelta en sus libros y, sobre todo, en sus represiones. Todo cambia cuando irrumpe en su vida un nuevo alumno, Lorenzo, típica figura del caradura simpático del que la tiránica maestra va poco a poco enamorándose y, con ello, cambiará completamente su forma de ser. Se trata, en suma, de una magistral comedia, sin duda, una de las mejores del moderno teatro español.

Fuente: Alfonsopaso.com.

Foto: Craig Dietrich.