En la muerte de Gabriel García Márquez

El creador del universo mítico de Macondo, escenario de 'Cien años de soledad', falleció el pasado día diecisiete de abril a los ochenta y siete años.

Cartel de García Marquez

Desde que volviera a su casa tras estar internado en un hospital, se habían desatado las especulaciones sobre el estado de salud de Gabriel García Márquez (Aracataca, 1927-2014). Y, en efecto, hace unos días conocimos la noticia de la muerte del Nobel colombiano, uno de los más brillantes escritores de las letras contemporáneas y creador de todo un universo personal y único en la inolvidable Macondo.

Figura esencial, junto a Carlos Fuentes, Vargas Llosa y Julio Cortázar del llamado "Boom" de la narrativa hispanoamericana que en los años sesenta del pasado siglo revolucionó el panorama de la Literatura Mundial, García Márquez fue periodista antes que escritor.

Pero nunca le faltó imaginación creativa. Cuenta una anécdota que, mientras trabajaba en 'El Espectador' de Bogotá llegó a sus oídos la historia del marinero Luis Alejandro Velasco, que había sobrevivido sin comida ni bebida diez días en alta mar. Ya no era noticia, pues todos los diarios se habían hecho eco de su hazaña. Sin embargo, García Márquez fue capaz de envolver la aventura de Velasco de tal forma que creó una obra literaria: 'Relato de un náufrago'. Ese mismo año -1955-, publicó 'La hojarasca', relato breve en el que aparece por vez primera Macondo, escenario de la novela que le daría fama universal: 'Cien años de soledad'.

Ésta hace honor a la denominación de "Realismo mágico" que suele aplicarse a la narrativa hispanoamericana contemporánea, puesto que en ella la realidad y lo fantástico conviven en perfecta armonía, hasta el punto de que algunos hechos inventados parecen más verdaderos que los propiamente reales. En cualquier caso, la historia de la familia Buendía se encuentra entre las cimas de la narrativa del siglo XX.

Pero no es 'Cien años de soledad' la única gran creación de García Márquez. Escribió, asimismo, un puñado de novelas que, sin alcanzar la calidad de su magna obra, serían firmadas sin dudar por cualquier novelista. Entre ellas, 'El otoño del patriarca', 'Crónica de una muerte anunciada' o 'El amor en los tiempos del cólera', todas las cuales captan a la perfección la mágica vida de Latinoamérica. No en balde, el autor colombiano afirmó, en una ocasión, que para escribir novelas en la América hispana no hacía falta imaginar nada, bastaba leer el periódico, ya que en éste se hallaban las historias más increíbles. Descanse en paz.

Vía: Centro Virtual Cervantes.

Foto: Razy Marysol Machay.